El legado del silencio y la memoria familiar marcan el documental “Aquí se escucha el silencio”
La obra de Gabriela Pena y Picho García aborda las secuelas de la dictadura chilena desde la intimidad generacional, la cual se presentará en el en FICG
La memoria heredada y las huellas de la dictadura chilena encuentran un espacio de reflexión en Aquí se escucha el silencio, documental que tendrá su premiere latinoamericana en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, dentro de la Competencia Iberoamericana.
Dirigida por Gabriela Pena en colaboración con Picho García, la película llega a Guadalajara tras su paso por el festival internacional CPH:DOX, donde fue bien recibida por su enfoque íntimo y político.
El documental parte de una historia personal: cincuenta años después de que su familia huyera de Chile tras la persecución de su abuelo durante el régimen de Augusto Pinochet, Pena regresa a Valparaíso para reencontrarse con la casa familiar, un espacio detenido en el tiempo que concentra los ecos del exilio y la ausencia.
Más que una reconstrucción histórica, la obra se centra en las consecuencias emocionales del trauma heredado. Desde la mirada de una tercera generación, la directora indaga en cómo los silencios y las experiencias no vividas directamente siguen moldeando identidades, vínculos y afectos.
El proceso de filmación se convierte en un acto de acompañamiento a sus abuelos y, al mismo tiempo, en una exploración de la distancia emocional con su madre. En ese vínculo se revelan las marcas más profundas de una historia atravesada por la violencia política y el desarraigo.
La participación de García como codirector añade una dimensión contemporánea al relato. Su mirada externa, ajena al linaje familiar, introduce un contrapunto que sitúa la narrativa en el presente y transforma el documental en una historia de acompañamiento y afecto, donde también emerge una posibilidad de reconciliación.
Producida por Grieta Cine y coproducida por Gabriela Sandoval y Efthymia Zymvragaki, la película se perfila como una de las propuestas más personales de la edición 41° del festival.
Con una narrativa que entrelaza memoria, duelo y continuidad generacional, Aquí se escucha el silencio plantea una reflexión sobre cómo los procesos históricos no concluyen con el paso del tiempo, sino que persisten en la intimidad de las familias y en las historias que aún buscan ser contadas.
Foto: Especial.