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Francia lleva el cuerpo al límite en el Cervantino

Motel cactus Laurent Warin

Del cabaret y el teatro documental a la acrobacia en las calles, cinco propuestas exploran identidad, deseo, memoria y riesgo durante la Gran Fiesta Franco-Mexicana

Guanajuato se convierte este fin de semana en un territorio donde el cuerpo deja de ser únicamente un instrumento escénico para transformarse en identidad, memoria, deseo y espacio de riesgo. Como País Invitado de la edición 54° del Festival Internacional Cervantino, Francia despliega cinco propuestas que atraviesan el cabaret, el teatro documental, la danza y el circo contemporáneo.

En Vaslav, Olivier Normand convierte el cabaret en un ejercicio de exposición personal. El artista interdisciplinario encarna a Vaslav de Folleterre, un personaje drag nacido de su experiencia en Madame Arthur, histórico cabaret parisino. Entre Monteverdi, Caetano Veloso, Nirvana, la chanson francesa y Brigitte Fontaine, la música funciona como detonador de una identidad que nunca permanece fija.

Más que un recital, la pieza propone una confesión atravesada por la transformación. El personaje cambia de registro, género y estado emocional mientras el repertorio musical construye una biografía fragmentaria. Vaslav se presenta el 3 y 4 de octubre, a las 20 horas, en las Catacumbas Mesón de San Antonio, con localidades agotadas en Guanajuato.

La calle también se convierte en escenario. Vértigo, de Rachid Ouramdane y el highliner Nathan Paulin, reúne a 16 artistas, acróbatas y equilibristas de Francia y México para explorar la relación entre el cuerpo y el vacío. Danza, música y acrobacia modifican la percepción del espacio urbano en una propuesta que tuvo presentación el 3 de octubre en la Plaza Allende, con acceso gratuito.

En esa misma apropiación del espacio público se inscribe Les traceurs, creación de Ouramdane realizada especialmente para el Cervantino. Acróbatas de la Compañía de Chaillot y artistas mexicanos intervienen el paisaje urbano mediante desplazamientos y actos que convierten la arquitectura en parte de la coreografía. La función será el 4 de octubre, a las 13 horas, en las Escalinatas de la Universidad de Guanajuato, también con acceso libre.

Por su parte, Motel Cactus, de la compañía francesa La Meute, dirigida por Thibaut Brignier, coloca en un mismo ring a artistas de Francia, Alemania, Argentina, Colombia y México. El circo contemporáneo se cruza con la música latina y caribeña y una estética cercana a la lucha libre para construir una metáfora sobre la resistencia: como el cactus, los cuerpos sobreviven en condiciones adversas. Se presenta el 3 y 4 de octubre, a las 19 horas, en la Plaza San Fernando.

Francia también mira hacia un territorio menos espectacular, pero igualmente físico: el envejecimiento. En La vida secreta de los viejos, Mohamed El Khatib lleva al escenario las experiencias de mujeres y hombres mayores de 75 años, quienes hablan de amor, deseo, intimidad y soledad.

El teatro documental desplaza así la mirada convencional sobre la vejez. Los cuerpos que suelen desaparecer del imaginario erótico recuperan voz y presencia para hablar de aquello que permanece vivo después de los 75: el deseo, la memoria y la necesidad de relacionarse con otros. La obra se presenta el 3 y 4 de octubre en el Teatro Principal de Guanajuato.

Cabaret, circo, danza y teatro documental comparten, pese a sus diferencias formales, una misma preocupación: devolverle al cuerpo su capacidad de interrogar. En estas propuestas francesas, el escenario no es únicamente un lugar para representar historias, sino un espacio donde las identidades se transforman, el riesgo se vuelve lenguaje y aquello que suele quedar fuera de escena —el deseo, la vejez, la vulnerabilidad o la diferencia— ocupa el centro.

Foto: Cortesía | Motel Cactus | Laurent Warin