La instalación inmersiva recrea el acto de resistencia de la adolescente afroamericana que se negó a ceder su asiento nueve meses antes que Rosa Parks; la obra llega por primera vez a América Latina dentro del Festival Cervantino.
Propone una inmersión poética en el agua de Guadalupe para recuperar saberes, relatos y vínculos con el territorio, al tiempo que confronta las huellas del esclavismo, el extractivismo y la contaminación