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La vejez también desea: Mohamed El Khatib lleva la intimidad al escenario

LA VIDA SECRETA DE LOS VIEJOS

La vida secreta de los viejos rompe con la idea de que el amor, el erotismo y el deseo tienen fecha de caducidad. La performance documental reúne a personas mayores de 75 años que convierten sus propias experiencias en materia escénica.

¿En qué momento se decidió que la vejez debía ser sinónimo de renuncia? ¿Por qué el deseo parece reservado para los cuerpos jóvenes? La vida secreta de los viejos (La vie secrète des vieux), del director franco-marroquí Mohamed El Khatib, coloca estas preguntas en el centro del escenario para desmontar, con humor, ternura y una franqueza poco habitual, los prejuicios que rodean al amor y la sexualidad durante la vejez.

La pieza, construida desde el teatro documental, llega a México con un elenco de no actores, todos mayores de 75 años, quienes comparten experiencias vinculadas con el amor, la intimidad y el deseo. Lejos de representar personajes, los intérpretes ponen en escena fragmentos de sus propias vidas: primeros amores, relaciones, pérdidas y también experiencias sexuales que continúan formando parte de su presente.

El proyecto nació durante la pandemia de covid-19, cuando la vulnerabilidad de las personas mayores quedó expuesta de manera particularmente cruda. Para El Khatib, aquel contexto evidenció una mirada social que suele reducir la vejez a la enfermedad, la dependencia y el cuidado médico.

“La sociedad y las instituciones no consideran la vejez como un recurso, sino como un peso o una carga”, ha señalado el director.

A partir de esa inquietud, El Khatib decidió explorar aquello que con frecuencia queda fuera de las conversaciones sobre el envejecimiento: la intimidad. Junto con su equipo realizó más de cien entrevistas a personas de entre 75 y 102 años en residencias de Francia y Bélgica. De ese material surgió una puesta en escena en la que las voces de los protagonistas cuestionan también la sobreprotección familiar, las restricciones de las residencias para personas mayores y los límites que se imponen a su autonomía.

En la versión mexicana, el procedimiento se repite a partir de las experiencias de personas locales. El escenario se convierte así en un espacio para confrontar una representación todavía extendida de la vejez como una etapa desprovista de erotismo. En lugar de ocultar el deseo, la obra lo devuelve a los cuerpos que durante décadas han sido excluidos de ese imaginario.

La pieza se estrenó en 2024 en el Théâtre National Wallonie-Bruxelles, en Bruselas, como parte del Kunstenfestivaldesarts, y posteriormente llegó al Festival de Aviñón. Desde entonces ha recorrido escenarios y festivales europeos, entre ellos el Théâtre de la Ville de París, el Festival Internazionale del Teatro de Lugano, la Comédie de Genève y el Romaeuropa Festival.

En México, La vida secreta de los viejos forma parte del Nodo Francia del 5º Festival Cultura UNAM, en el contexto de la Gran Fiesta Franco-Mexicana por el Bicentenario de las Relaciones Diplomáticas entre Francia y México. Tendrá funciones el sábado 26 de septiembre a las 19 horas y el domingo 27 a las 18 horas, en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario.

La obra continuará su recorrido en Guanajuato, como parte del 54 Festival Internacional Cervantino, donde Francia participa como país invitado. Las funciones serán el sábado 3 de octubre a las 18 horas y el domingo 4 a las 12 horas, en el Teatro Principal.

La puesta mexicana es una coproducción del Institut Français d’Amérique latine (IFAL), la compañía francesa Zirlib —fundada por El Khatib—, TeatroUNAM y el Festival Internacional Cervantino. El elenco está integrado por Arnaud Charpentier, María Kemp, Rafael Avinadab López López, Teresa Montoya, David Morales, Lucía Ramírez Corona, Claudia Elena Ríos Arellano, Eva Beatriz Ruiz Calvillo, Raúl Cortés Salinas, Leonor Santiago Serrano y Elsa Guadalupe Torres González.

Doctor en Sociología y licenciado en Ciencias Políticas, Mohamed El Khatib ha desarrollado una trayectoria en la que el teatro documental se cruza con la sociología y la política para llevar al escenario las experiencias de personas comunes. Obras como Bello final (Finir en beauté) y Moi, Corinne Dadat han explorado, desde distintas perspectivas, la enfermedad, la muerte, el trabajo y la invisibilidad social.

Con La vida secreta de los viejos, el director desplaza nuevamente la mirada hacia quienes suelen permanecer fuera del centro de la representación. Esta vez, el tema es aquello que persiste cuando la sociedad supone que ya debería haber desaparecido: el deseo.

La obra es para mayores de 18 años.

Foto: Cortesía | Yohanne Lamoulère | Tendance Floue