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María Grever: una compositora de más de 800 canciones que todavía dialoga con las nuevas generaciones

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Francisco Balboa destaca la vigencia emocional de la autora guanajuatense, cuya música llegó incluso a la voz de Aretha Franklin.

María Grever continúa siendo una figura fundamental para comprender la riqueza musical de Guanajuato. A décadas de su muerte, sus composiciones mantienen una capacidad de conectar con públicos de distintas generaciones debido a la profundidad emocional de sus letras, considera Francisco Balboa, director de la Orquesta Sinfónica Juvenil y el Coro Vientos Musicales.

La dimensión de su legado se refleja en una producción que, de acuerdo con la investigación alrededor del homenaje “Alma Mía”, supera las 800 piezas. Su trayectoria también trascendió las fronteras de México: trabajó para Broadway y colaboró con compañías cinematográficas como Paramount en proyectos realizados en Nueva York.

Para Balboa, uno de los aspectos que hace especialmente vigente la música de Grever es que sus emociones siguen siendo reconocibles. Amor, olvido, despedida, duelo, melancolía e incluso la infancia forman parte de un universo emocional que permanece vigente pese a los cambios tecnológicos y culturales.

El director considera que todavía existe una deuda de investigación y divulgación alrededor de la compositora. Como ejemplo de la dimensión internacional de su obra, destaca que Aretha Franklin, reconocida cantante estadounidense de jazz y soul, interpretó música de Grever, un dato que, a su juicio, debería ser mucho más conocido.

La propuesta de “Alma Mía” busca precisamente abrir esa conversación. Más que presentar una sucesión de canciones, el proyecto pretende construir una narrativa que permita descubrir diferentes facetas de la compositora, combinando piezas conocidas con otras menos difundidas y recuperando materiales para los que incluso ha sido necesario realizar búsquedas en fonotecas y colecciones particulares de México y Estados Unidos.

Una historia que también se construye con jóvenes

El homenaje a Grever se vincula con una de las principales características de Vientos Musicales: entender la formación artística como un proceso colectivo. Para Balboa, enseñar música a niñas, niños y jóvenes no consiste únicamente en desarrollar habilidades técnicas, sino en generar espacios donde puedan dialogar, expresar sus inquietudes y construir algo en conjunto.

Vientos Musicales trabaja durante todo el año en 26 municipios de Guanajuato, donde desarrolla proyectos con coros, orquestas, bandas y otros ensambles. La experiencia de quienes participan en estos espacios se convierte así en una forma de acercamiento a la música, pero también en una herramienta para fortalecer la seguridad y la capacidad de expresión.

Balboa destaca que una de las satisfacciones más importantes de este trabajo ocurre cuando los jóvenes comienzan a superar retos musicales y, al mismo tiempo, descubren que pueden expresar sus opiniones y participar en las decisiones colectivas. Para él, la formación musical no debe ser individualista: debe generar diálogo entre los integrantes y permitir que los propios jóvenes también construyan el proceso.

Esta filosofía encuentra un vínculo particular con la historia de Vientos Musicales y con la diversidad cultural de Guanajuato. El programa, señala Balboa, trabaja con infancias y juventudes de distintos municipios, creando espacios en los que las diferencias y experiencias de cada comunidad pueden encontrarse a través de la música.

Por ello, el homenaje a María Grever adquiere una dimensión que va más allá de recuperar su repertorio. Al llevar sus composiciones a las nuevas generaciones, Vientos Musicales propone que el patrimonio musical no permanezca como una pieza estática del pasado, sino que pueda ser investigado, reinterpretado y escuchado desde las inquietudes del presente.

Para Balboa, el verdadero objetivo de un concierto tampoco termina cuando se apagan las luces. Le gustaría que el público salga con curiosidad por conocer más sobre Grever, sobre su vida y su obra, pero también sobre los músicos y artistas que participan en el proyecto y sobre el trabajo que Vientos Musicales desarrolla con las infancias de Guanajuato.

De esta manera, la música de María Grever vuelve a convertirse en un punto de encuentro: entre pasado y presente, entre una compositora guanajuatense de dimensión internacional y las nuevas generaciones que, a través de Vientos Musicales, comienzan a descubrirla.

Foto: Archivo | Miguel Benítez