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Rastreadoras: la memoria que se niega a desaparecer

RASTRADORAS_CrsitinaBustamante

Ojo Negro lleva al Cervantino una pieza que cruza danza butoh, teatro de sombras, títeres y música en vivo para explorar la ausencia, la búsqueda y la resistencia de quienes permanecen

La desaparición de una persona no termina con su ausencia. Deja preguntas, recorridos, fotografías, objetos y una memoria que se resiste a desaparecer. Desde ese territorio de dolor, pero también de resistencia, la compañía guanajuatense Ojo Negro presenta Rastreadoras en la edición 54 del Festival Internacional Cervantino, una propuesta escénica que coloca en el centro la búsqueda de una madre por encontrar a su hija.

La puesta en escena, dirigida por Miranda Giles, combina danza butoh, teatro de sombras, manipulación de objetos, títeres y música en vivo para construir una narrativa donde lo visual adquiere un peso particular. Más que representar de manera literal la desaparición, la obra se adentra en los abismos emocionales que atraviesa quien busca: la desesperación, la incertidumbre, la memoria y esa esperanza que persiste incluso cuando las respuestas parecen agotarse.

En Rastreadoras, la oscuridad no funciona únicamente como atmósfera, sino como lenguaje. Sombras, cuerpos y objetos se convierten en elementos de una dramaturgia que busca hacer visible aquello que suele permanecer fuera de escena. La propuesta apuesta así por el teatro como espacio de memoria y por la creación artística como una forma de acompañar, interrogar y resistir frente a una realidad marcada por la ausencia.

Fundada en 2013, Ojo Negro ha desarrollado una investigación escénica que cruza distintas disciplinas y técnicas, entre ellas el teatro de papel, guiñol, teatro de sombras, títeres y manipulación de objetos. Su trayectoria incluye participaciones en festivales como el Internacional de Chihuahua, el Festival Internacional de Arte Contemporáneo FIACmx, el Guanajuato International Film Festival y el Festival Internacional de Títeres Rosete Aranda.

Al frente de Rastreadoras está Miranda Giles, filósofa, titiritera, dramaturga, artista plástica y actriz, cuya trayectoria se ha desarrollado entre distintas disciplinas y proyectos escénicos. Su trabajo ha recibido apoyos como Cartografías de la Memoria: Mujeres y Territorios en Guanajuato 2025, PECDA Guanajuato 2023 y los Circuitos Nacionales de Artes Escénicas Chapultepec.

La llegada de Ojo Negro al Cervantino coloca una problemática social de enorme dimensión dentro de un escenario dedicado al encuentro de distintas expresiones artísticas. En ese cruce, Rastreadoras propone que la escena también puede convertirse en un territorio para nombrar la ausencia, conservar la memoria y preguntarse qué significa seguir buscando.

La obra se presentará el 4 de octubre a las 17:00 horas en el Teatro Cervantes, como parte del Festival Internacional Cervantino.

Foto: Cortesía | Crsitina Bustamante