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Un documental mexicano que da voz a diez mujeres y cuestiona al sistema de justicia

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Anti-Princesas es la ópera prima de Alejandro de Icaza que retrata historias de mujeres privadas de la libertad en el reclusorio femenil Neza-Bordo.

El cine documental mexicano abre un espacio para escuchar historias que permanecen detrás de los muros penitenciarios con Anti-Princesas, el largometraje dirigido por Alejandro de Icaza que sigue a diez mujeres privadas de la libertad en el reclusorio femenil Neza-Bordo, en el Estado de México.

A través de un taller de teatro y testimonios personales, la película explora las experiencias de violencia, desigualdad e injusticia que atraviesan sus vidas, al tiempo que plantea preguntas sobre el funcionamiento del sistema judicial mexicano.

Producido por BHD Films, en asociación con La Cana, Proyecto de Reinserción Social A.C., y con el apoyo de EFICINE, el documental tiene una duración de 75 minutos y forma parte de una propuesta cinematográfica que busca trascender la pantalla para abrir una conversación pública sobre los derechos de las mujeres encarceladas y la aplicación de la perspectiva de género en los procesos judiciales.

La historia comenzó en 2022, cuando se realizó un taller de teatro en el reclusorio Neza-Bordo como parte de los programas educativos y profesionales de La Cana, organización dedicada a impulsar oportunidades de desarrollo y reinserción social para mujeres privadas de la libertad.

Lo que inicialmente se planteó como un registro de los ensayos y la puesta en escena se transformó en un proyecto documental más amplio, que incorporó entrevistas y observaciones de la vida cotidiana dentro del centro penitenciario.

Durante el proceso, el equipo de producción enfrentó restricciones para filmar y tuvo que construir, gradualmente, una relación de confianza con las participantes. Las conversaciones individuales permitieron conocer historias personales marcadas por la violencia física, sexual, psicológica y económica, así como por procesos judiciales que, según los testimonios recogidos, han estado acompañados de irregularidades y largos periodos sin sentencia.

En ese contexto, el teatro se convierte en uno de los ejes narrativos de Anti-Princesas. Los ensayos ofrecen a las participantes un espacio para expresar experiencias que durante años permanecieron silenciadas, reconstruir sus propias historias y recuperar parte de su voz.

El documental acompaña este proceso hasta la presentación final frente a sus familias, entrelazando la experiencia escénica con relatos sobre la maternidad, las relaciones abusivas, la separación familiar y la búsqueda de justicia.

Las protagonistas representan distintas realidades. Entre ellas se encuentran mujeres que aseguran haber sido detenidas por hechos relacionados con sus parejas o familiares, otras que denuncian la ausencia de pruebas en su contra y algunas que han permanecido años en prisión sin recibir una sentencia. Sus testimonios exponen las consecuencias que los encarcelamientos prolongados tienen tanto para ellas como para sus hijos e hijas.

La película también pone el foco en la relación entre la violencia de género y el acceso a la justicia. De acuerdo con los datos incluidos en la información del proyecto, nueve de cada diez mujeres privadas de la libertad en México habían experimentado violencia doméstica, violencia de género o abuso sexual antes de ingresar a prisión; en el 70 por ciento de los casos, el agresor habría sido su pareja o un familiar. Estas cifras contextualizan la problemática que el documental busca visibilizar y subrayan la necesidad de examinar las circunstancias sociales y personales que rodean cada caso.

Para Alejandro de Icaza, Anti-Princesas representa su debut como director de largometrajes documentales, después de una trayectoria vinculada al diseño sonoro y la producción cinematográfica. En 2026 obtuvo el Premio Ariel a Mejor Diseño Sonoro por Autos, Mota y Rocanrol y ha participado en más de un centenar de películas. En 2017 fundó BHD Films, compañía involucrada en producciones como Todo lo demás, de Natalia Almada; Amores modernos, de Matías Meyer; El otro Tom, de Rodrigo Plá, y Zapatos rojos, de Carlos Kaiser.

En esta nueva etapa, el cineasta dirige la mirada hacia un entorno donde las historias individuales permiten examinar problemas estructurales. El documental cuenta con guion de Patrick Danse y Alejandro de Icaza, fotografía de Linda López, edición de Patrick Danse y música original de Baltazar Oliver, entre otros colaboradores.

Más allá de su recorrido cinematográfico, Anti-Princesas busca que las experiencias de sus protagonistas lleguen a públicos más amplios y contribuyan a generar diálogo sobre las condiciones de reclusión, la presunción de inocencia y la necesidad de garantizar procesos judiciales con perspectiva de género. Su propuesta parte de una premisa: escuchar a las mujeres es fundamental para comprender las circunstancias que han marcado sus vidas y cuestionar las respuestas de las instituciones.

Presentaciones en festivales

La película tendrá una función especial en el 24° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), el 20 de octubre de 2026, a las 19:15 horas, en Cinépolis Centro, en Morelia, Michoacán. Además, el 21 de octubre a las 14:00 horas se realizará una mesa redonda con prensa en el Palacio Clavijero.

Después, formará parte de la Selección Oficial de DocsMX 2026, dentro de la competencia Ópera Prima. Las funciones están programadas para el 26 de octubre a las 20:00 horas y el 27 de octubre a las 15:00 horas, en la Cineteca Nacional de las Artes, ubicada en el CENART, en la Ciudad de México.

Foto: Cortesía | Anti-Princesas | Anita tras la tela fotograma