Voces internacionales exploran el terror, la fantasía y la historia
Flor Canosa, Elia Barceló y José Manuel Fajardo pusieron sobre la mesa los retos de la circulación editorial entre México, América Latina y España.
La literatura como una forma de cuestionar la realidad, explorar los temores sociales y revisar las versiones oficiales de la historia fue el eje de la presentación de los autores internacionales del Fondo de Cultura Económica (FCE), en la que participaron la escritora argentina Flor Canosa, la española Elia Barceló y el escritor español José Manuel Fajardo, moderados por Ezra Alcázar.
Durante el encuentro, los autores conversaron sobre sus respectivas obras: La tercera aberración, de Canosa; Hacia abajo, de Barceló, y Carta del fin del mundo, de Fajardo. La presentación también abrió una discusión sobre la importancia de recuperar títulos, ampliar su distribución y facilitar el acceso de los lectores a libros que, pese a su relevancia, no siempre llegan a los mercados editoriales de otros países.
Flor Canosa explicó que La tercera aberración construye una historia en la que el terror y lo fantástico funcionan como herramientas para abordar las relaciones sociales y familiares. La novela se desarrolla en un hotel de características inquietantes, un espacio cuyas habitaciones cambian y cuyas puertas y ventanas parecen alterar las reglas de la realidad.
En ese lugar, que funciona simultáneamente como hogar e internado, sus habitantes esperan la llegada de una tercera entidad cuya aparición resulta impredecible. La situación cambia con la llegada de un joven procedente del interior del país, quien escapa de un entorno familiar represivo.
A través de esta atmósfera, Canosa introduce una lectura alegórica de las tensiones sociales y los procesos históricos. La autora señaló que su intención es trabajar esos temas sin convertir la novela en un discurso explícito, sino mediante una historia de horror en la que lo extraordinario convive con una realidad que, por momentos, resulta todavía más inquietante.
Por su parte, Elia Barceló presentó Hacia abajo, una novela fantástica que explora los límites entre lo cotidiano y lo imposible. La escritora describió una historia en la que un hombre encuentra, en el bolsillo de un pantalón viejo, un teléfono sin identificación ni invitación aparente. Al decidir llamar, se abre la posibilidad de acceder a un lugar fuera de las coordenadas habituales, donde las certezas se desvanecen y el protagonista queda expuesto a una realidad desconocida.
Barceló vinculó esta propuesta con la tradición fantástica de los espacios liminales, aquellos lugares que parecen situarse fuera de las reglas ordinarias del mundo. Asimismo, destacó la posibilidad de abordar, desde la literatura fantástica, las huellas que el machismo ha dejado en la historia de las mujeres y la necesidad de revisar esas experiencias desde otras perspectivas.
La autora también celebró que las obras puedan publicarse en distintos territorios a precios accesibles, pues consideró que el costo de los libros y las dificultades de distribución condicionan las posibilidades de lectura.
En el caso de José Manuel Fajardo, la conversación abordó la relación entre historia, memoria y las versiones construidas por quienes han ejercido el poder. Durante el encuentro se planteó que acercarse a las experiencias de quienes participaron en los acontecimientos históricos puede contribuir a comprender mejor los hechos, frente a los relatos elaborados desde la perspectiva de los vencedores.
La reflexión puso énfasis en cómo las narraciones históricas pueden responder a intereses políticos y sociales, así como en la importancia de recuperar otras voces para ampliar la comprensión del pasado. En este sentido, la literatura aparece como un espacio para interrogar las versiones establecidas y explorar aquello que los relatos dominantes dejan fuera.
Más allá de las particularidades de cada novela, la presentación permitió discutir uno de los desafíos de la industria editorial en español: la circulación de libros entre países que comparten una lengua, pero no necesariamente los mismos circuitos comerciales.
Durante la intervención dedicada al trabajo del Fondo de Cultura Económica, se destacó la necesidad de recuperar títulos publicados años atrás y ponerlos nuevamente al alcance de los lectores latinoamericanos. También se señaló que numerosas obras de autores contemporáneos de la región permanecen fuera de mercados importantes, como el mexicano, pese a su reconocimiento en sus países de origen.
La apuesta editorial, se explicó, consiste en ofrecer libros que, además de encontrar lectores, provoquen preguntas, incomoden y generen discusiones. Desde el terror y la fantasía hasta la revisión crítica de la historia, las obras presentadas comparten la intención de mirar la realidad desde perspectivas que desafían las certezas.
Con la participación de Canosa, Barceló y Fajardo, el encuentro puso en primer plano la diversidad de la narrativa contemporánea en español y la importancia de fortalecer los vínculos editoriales para que esas voces circulen más allá de sus territorios de origen.
Foto: Miguel Benítez.