Ambulante en la UAM | Una programación dedicada al documental contemporáneo
Las sedes son el Centro Cultural y Académico Teatro Casa de la Paz y la Casa de la Primera Imprenta de América
La Gira de documentales Ambulante mantiene su vocación de impulsar el cine documental como herramienta de reflexión cultural y transformación social. Para su edición 2026, el festival se articula bajo el eje temático “Confabular”, que propone entender la sala de cine como un espacio de encuentro colectivo donde las imágenes permiten compartir experiencias, activar la escucha y construir comunidad.
En comunión con la Universidad Autónoma Metropolitana ofrecieron este fin de semana una programación que reúne algunas de las propuestas más representativas del documental contemporáneo. El Centro Cultural y Académico Teatro Casa de la Paz y la Casa de la Primera Imprenta de América abrieron sus puertas a una serie de proyecciones que buscan acercar al público universitario y general a historias que dialogan con la memoria, la justicia social, el territorio y la vida cotidiana. Así mismo, anuncian otras proyecciones.
La programación que se presentará en los recintos de la UAM se organiza en cuatro secciones —Ecologías del cine, Pulsos, Resistencias e Intersecciones—, cada una dedicada a explorar distintas formas narrativas y temáticas del documental actual.
Ecologías del cine: territorio y resistencia
Dentro de esta sección se proyectó Los que dicen ¡no! de Ángel F. Flores, programada el 6 de marzo en el Teatro Casa de la Paz. El largometraje retrata las formas de defensa del territorio en la Sierra Norte de Puebla frente a proyectos extractivos. Más que centrarse en la confrontación directa, la película observa la resistencia desde la vida cotidiana: la música, el baile, la comida compartida y los vínculos comunitarios como expresiones políticas.
Pulsos: el documental mexicano contemporáneo
La sección Pulsos reúne diversas miradas del cine documental actual en México. En el programa Cortos Pulsos: Heredar el fuego, cambiar la palabra se presentaron cinco cortometrajes: Flores de mi tierra de María Candelaria Palma, Ilhuícatl Nextli de Ángel Tomasis, La piel de nuestra memoria de Edmundo U. Galicia Aguirre, Aquí nadie sabe quién fui de Vanessa Navari, Kate Vela y Alejandra Villegas, así como Las voces del despeñadero de Irving Erick Serrano López y Víctor Oswaldo Rejón Cruz. Las piezas exploran temas como memoria comunitaria, identidad cultural y resiliencia.
Entre los largometrajes presentados se encuentran Vidas en la orilla de Lucía Gajá, que acompaña el proceso de liberación de una mujer migrante encarcelada injustamente en Estados Unidos, y Sex Panchitos de Gustavo Gamou, un retrato de la contracultura punk en la Ciudad de México durante las décadas de 1980 y 1990.
También se proyectaron Un lugar más grande de Nicolás Défossé, que observa el proceso de autogestión política de una comunidad en Chiapa.
Para el miércoles 11 de marzo, se proyectarán Los Náufragos de Diego Gutiérrez, una reflexión sobre la búsqueda de sentido en la relación entre humanos y naturaleza; Binnizá, los seres de las nubes de Juan Carlos Rulfo, centrado en la vida cultural de comunidades del Istmo de Oaxaca; y para el jueves 12 de marzo, Boca vieja de Yovegami Ascona Mora, retrato coral de una comunidad costera marcada por la convivencia cotidiana con el mar.
Resistencias: memoria política y lucha social
La sección Resistencias proyectó el documental Diciembre, que reconstruye la crisis económica y social argentina de 2001 a partir de material de archivo restaurado. A esta programación se suma Me niego rotundamente de Nina Wara Carrasco, que parte de un feminicidio ocurrido en Bolivia para abrir un diálogo familiar sobre la violencia de género y las memorias silenciadas. Esta última será proyectada el jueves 12 de marzo.
Intersecciones: memoria y lenguaje cinematográfico
Por último, la sección Intersecciones presentó Memoria, una obra que explora el recuerdo como acto creativo y reflexiona sobre la infancia de su protagonista durante la desintegración de la Unión Soviética y la guerra en Chechenia. A través de una puesta en escena simbólica, el documental plantea el cine como un espacio donde el pasado puede ser reinterpretado y dialogado.
Todas las funciones programadas en el Teatro Casa de la Paz y en la Casa de la Primera Imprenta de América serán de entrada libre, lo que permitirá ampliar el acceso del público a esta muestra de cine documental contemporáneo.
Foto: Especial.