Feria del Libro cancelada: la contradicción cultural del gobierno de Gustavo Alarcón
Por segundo año consecutivo, Chilpancingo se queda sin la tradicional feria literaria, cuya edición 50° estaba prevista para este mes de noviembre.
La cancelación, por segunda ocasión durante la actual administración municipal, de la Feria del Libro de Chilpancingo contrasta con el discurso institucional del Ayuntamiento sobre el fomento a la educación, la cultura y la construcción de ambientes libres de violencia. Mientras el gobierno de Gustavo Alarcón difunde actividades educativas dirigidas a niñas, adolescentes y mujeres, mantiene en la incertidumbre una de las celebraciones literarias más importantes de la capital guerrerense: la edición número 50 de su tradicional feria.
La inconformidad fue expresada por escritores, libreros, historiadores, cronistas y representantes de organizaciones culturales, quienes denunciaron en conferencia de prensa que el Ayuntamiento no ha ofrecido una explicación ni una respuesta formal sobre la suspensión del encuentro, programado del 12 al 22 de noviembre de 2026.
Juan Sánchez Andraca, presidente del Nodo Cultural Chilpancingueño, recordó que la feria no representa únicamente un espacio para la comercialización de libros, sino una oportunidad para acercar a la población a la literatura, el pensamiento y la historia en un sitio emblemático: el entorno del Museo Regional y la Catedral de la Asunción, donde se firmaron los Sentimientos de la Nación.
El escritor lamentó que, pese a la importancia de esta edición conmemorativa, las autoridades municipales hayan guardado silencio ante las gestiones de los organizadores.
"Por segunda vez en este gobierno no habrá feria, no nos contestan y no nos dicen absolutamente nada", señaló, al advertir que ya se encontraban avanzados los preparativos y la participación de instituciones culturales, entre ellas la Casa de Cultura de San Luis Acatlán, contemplada para la inauguración.
Por su parte, Félix Moreno Peralta, vocero de la Feria del Libro, cuestionó que el gobierno municipal aparentemente privilegie la instalación de un tianguis comercial en el espacio donde tradicionalmente se desarrolla el encuentro literario.
"Vemos que el fondo es una situación que ya se conoce y sabemos cómo se manejan las cosas. Cambiar un evento tan trascendente e importante, tan fundamental para la cultura y los guerrerenses, cambiarlo por la venta de calzones, pantaletas, calcetines, es una falta de respeto", criticó.
Los representantes culturales también señalaron que el comercio instalado prácticamente durante todo el año ocupa una zona histórica protegida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), situación que, a su juicio, evidencia las prioridades de la administración municipal frente a la preservación y promoción del patrimonio cultural.
Ante la falta de respuesta, solicitaron la intervención de los gobiernos estatal y federal, así como del Congreso de Guerrero, instancia que anteriormente había realizado un exhorto para garantizar la continuidad de la Feria del Libro, pero que, según los inconformes, no ha dado seguimiento al tema.
En la conferencia participaron Patricio Medina, presidente estatal de la Sociedad de Estadística y Geografía; Juan Sánchez Andraca y Alfonso Neri, presidente y vicepresidente del Nodo Cultural, además de cronistas, historiadores y otros integrantes de la comunidad cultural.
Un discurso institucional que no coincide con las decisiones
La contradicción adquiere otra dimensión al revisar las publicaciones del propio Ayuntamiento. A través de la Dirección de Educación, Ciencia y Tecnología, encabezada por Efraín Flores Maldonado, el gobierno municipal difundió el conversatorio Contra la violencia digital y ambientes sin violencia para niñas, adolescentes y mujeres adultas, realizado en la Escuela Primaria Caritino Maldonado.
De acuerdo con el comunicado institucional, la actividad fue impulsada por la administración de Gustavo Alarcón, en coordinación con las secretarías municipales de Desarrollo Social y Salud. Durante la jornada, 65 estudiantes, 30 de ellas mujeres, recibieron recomendaciones de la psicóloga Rubí Caciano sobre cómo protegerse de riesgos en internet, evitar compartir información personal y comunicar a familiares o docentes cualquier situación de amenaza o contacto sospechoso.
El mensaje institucional destaca el compromiso del alcalde con la educación, la cultura, la igualdad de género y la construcción de espacios seguros para niñas, adolescentes y mujeres.
Sin embargo, promover ambientes libres de violencia y defender el derecho a la educación también exige garantizar espacios públicos para el pensamiento crítico, la expresión cultural y el acceso al conocimiento. La Feria del Libro cumple precisamente esa función: permite el encuentro entre lectores, escritores, editoriales e instituciones, además de acercar los libros a una población que necesita más oportunidades de formación y participación cultural.
No se trata de equiparar una actividad de prevención de violencia digital con la organización de una feria literaria, sino de cuestionar la distancia entre los principios que el Ayuntamiento comunica y las decisiones que toma en materia cultural. La educación no puede reducirse a intervenciones escolares ni la cultura convertirse en un discurso para publicaciones oficiales mientras se desatienden proyectos construidos durante décadas por la comunidad.
La edición número 50 de la Feria del Libro de Chilpancingo representaba una oportunidad para fortalecer una tradición cultural y reconocer el trabajo de quienes han sostenido este encuentro. Su cancelación, además de afectar a escritores, libreros y lectores, deja una pregunta para el gobierno municipal: ¿cómo puede hablar de fomento a la educación y la cultura mientras no ofrece respuestas ni condiciones para que una de las principales celebraciones literarias de la capital guerrerense continúe?
La contradicción no está en las actividades de prevención que realiza el Ayuntamiento, sino en pretender sostener un discurso de compromiso educativo y cultural sin respaldarlo con decisiones, presupuesto, diálogo y voluntad política.
Foto: Especial.