Gigantes de Tinta llevará la mojiganga contemporánea a las calles de Guanajuato
El taller unirá cartonería, gráfica y tradición del Día de Muertos para crear una comparsa colectiva que dialogue con las artes escénicas y el espacio público.
El Centro de las Artes de Guanajuato (CEARG) abrirá una nueva edición del taller Gigantes de tinta, la comparsa de la muerte, un proyecto de formación que propone el encuentro entre la cartonería tradicional y la gráfica contemporánea. El curso, programado entre julio y agosto, estará encabezado por el cartonero Juan Hernández y coordinado por José Luis Méndez Ortega, con el objetivo de desarrollar una comparsa de mojigangas que recupere la tradición del Día de Muertos desde una mirada actual.
José Luis Méndez explicó que el taller representa la continuidad de una experiencia realizada el año pasado, cuando los participantes trabajaron de manera colectiva para construir tres mojigangas monumentales a partir de equipos de cuatro o cinco integrantes. En ese proceso aprendieron técnicas de grabado en linóleo, realizaron estampas en pequeño y gran formato y trasladaron esas imágenes a las figuras de cartonería.
La primera edición tomó como inspiración la fauna y la flora endémicas de Guanajuato. Los participantes utilizaron una paleta limitada de colores y desarrollaron piezas de hasta cuatro metros de altura, pensadas para recorrer las calles y generar un impacto visual desde el espacio público.
Para esta segunda etapa, la propuesta busca profundizar en el diálogo entre ambas disciplinas. La cartonería basada en estructuras de carrizo se combinará con la gráfica expandida, entendida como una práctica que trasciende el museo y la galería para instalarse en el espacio urbano.
Méndez señaló que la intención es convocar tanto a personas con experiencia en grabado como en cartonería, así como a quienes ya participaron en la primera edición. Cada integrante desarrollará una mojiganga propia, apoyado en maquetas de pequeño formato antes de construir la pieza definitiva durante las 80 horas de trabajo contempladas por el taller.
La temática elegida será el Día de Muertos, una tradición que, destacó el coordinador, ofrece un punto de partida compartido para todos los participantes y permite mantener una línea conceptual clara durante el proceso creativo. El proyecto incorporará también nuevas posibilidades, como la estampación sobre tela, la integración de música y elementos escénicos, sin perder la esencia de la mojiganga tradicional.
"La intención es llevar la tradición hacia lo contemporáneo", explicó Méndez.
El proyecto explora las posibilidades de la gráfica expandida y abre la puerta a colaboraciones con la danza, el teatro y otras disciplinas, aunque mantiene como propósito central que las piezas salgan a las calles como una comparsa.
Para el cartonero Juan Hernández, integrante de una familia de larga tradición cartonera en San José Iturbide, participar en el taller representa tanto un honor como una responsabilidad. Como tercera generación de cartoneros y pirotécnicos, considera fundamental compartir las técnicas que han pasado de generación en generación y demostrar que los conocimientos tradicionales pueden dialogar con las propuestas de los jóvenes creadores.
El artesano destacó que la cartonería parte de materiales sencillos, como el carrizo, el hilo de algodón y la brea, pero requiere un dominio técnico que permite construir desde pequeñas maquetas hasta figuras monumentales. Esa base, afirmó, es indispensable para que cada participante pueda desarrollar después un lenguaje propio.
Hernández recordó que durante la primera edición quedó sorprendido por la manera en que la gráfica enriqueció el trabajo de cartonería y confía en que esta nueva generación de participantes llevará aún más lejos esa experimentación. Para él, el proyecto no enfrenta tradición y contemporaneidad, sino que las integra junto con el teatro, la música y la danza.
El objetivo final, explicó, es recuperar el sentido festivo de las mojigangas. Evocó las comparsas que recorría junto a su abuelo, quien encabezaba los desfiles tocando flauta y tambor mientras los demás bailaban las figuras. Ahora espera que las nuevas piezas vuelvan a ser bailadas por actores y participantes, recuperando esa relación viva entre el objeto artesanal y la comunidad.
Esa conexión con la memoria colectiva es, a su juicio, una de las principales responsabilidades de los artesanos. Hernández destacó que preservar las técnicas tradicionales no significa rechazar las nuevas formas de creación, sino ofrecer una base sólida para que cada generación construya sus propias propuestas.
El cartonero celebró que instituciones culturales impulsen proyectos como Gigantes de tinta, pues considera que permiten transmitir conocimientos mediante talleres abiertos a nuevas generaciones y fortalecen el reconocimiento del patrimonio artesanal mexicano.
También subrayó el momento de crecimiento que vive la cartonería en el país. Recordó que en los últimos años han surgido colectivos, espacios de formación y nuevas formas de trabajar este oficio, aunque insistió en la importancia de conocer primero sus fundamentos antes de explorar caminos experimentales.
"Cuando conoces la técnica, después puedes estirar la liga hasta donde quieras", afirmó Hernández, convencido de que la innovación encuentra su mayor fuerza cuando nace del conocimiento profundo de la tradición.
El taller se realizará del 2 de julio al 23 de agosto de 2026.
Julio: 2, 3, 4, 5, 11, 12, 18, 19
Agosto: 1, 2, 8, 9, 15, 16, 22, 23
De 11:00 a 14:00 h y de 15:00 a 17:00 h
Informes: José Luis Méndez Ortega jlmendezo@guanajuato.gob.mx
Foto: Especial.