La inflación impulsa los “lujos accesibles” en México
Helados, postres y bebidas frías mantienen presencia en el consumo cotidiano ante la presión económica y el aumento de temperaturas
En medio de un escenario marcado por inflación, desaceleración económica y presión sobre el gasto familiar, los llamados “lujos accesibles” mantienen presencia dentro de los hábitos de consumo en México. Helados, postres y bebidas frías destacan entre las compras de bajo costo que millones de consumidores conservan como parte de sus momentos de convivencia y bienestar emocional.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación anual en México alcanzó 4.45 por ciento durante abril de 2026, mientras alimentos, bebidas y productos básicos continúan afectando el presupuesto de los hogares. Ante este panorama, especialistas señalan que las familias priorizan gastos esenciales y reducen compras de mayor valor.
Pese a ello, productos asociados con consumo emocional muestran resistencia dentro del mercado. El INEGI reporta que más del 65 por ciento de los hogares mexicanos mantiene gasto en alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, lo que refleja la permanencia de experiencias de consumo de bajo costo dentro de la rutina cotidiana.
Especialistas en comportamiento del consumidor explican que, durante periodos de incertidumbre económica, las categorías de ticket bajo suelen conservar demanda porque representan pequeñas recompensas personales y espacios de convivencia sin comprometer grandes gastos.
“El consumidor hoy analiza mucho más cada compra, pero también busca pequeños espacios de recompensa emocional. En momentos de presión económica, las personas quizá posponen viajes, compras grandes o gastos no esenciales, pero mantienen pequeños gustos cotidianos que representan momentos de felicidad y convivencia con familia o amigos”, señaló Beatriz Rodríguez, directora general de Neverías Frody.
A este contexto se suma el impacto de las olas de calor registradas en distintas regiones del país. El Servicio Meteorológico Nacional informó que México enfrenta temperaturas más intensas y prolongadas durante los últimos años, situación que modifica hábitos de consumo e impulsa la demanda de productos fríos y refrescantes.
Neverías Frody identificó un incremento en el interés por sabores frutales y opciones accesibles. La empresa también reportó que alrededor del 90 por ciento de los consumos durante fines de semana corresponde a compras familiares o compartidas, lo que evidencia el peso de los espacios de convivencia dentro de las decisiones de gasto.
“Más allá del producto, las personas buscan experiencias sencillas que les permitan desconectarse un momento de la rutina y compartir tiempo con quienes quieren. En tiempos donde el consumidor cuida mucho más su dinero, el helado sigue representando una recompensa accesible y un pequeño momento de felicidad que muchas familias prefieren conservar hasta el final”, agregó Rodríguez.
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) indicó que durante temporadas de calor aumenta el consumo de helados, aguas y bebidas frías, sobre todo en zonas urbanas donde las altas temperaturas transforman hábitos de convivencia y consumo.
Especialistas consideran que, frente a la incertidumbre económica, las familias ajustan primero gastos de mayor valor, pero conservan aquellas pequeñas recompensas cotidianas asociadas con bienestar emocional y convivencia. En este escenario, productos como los helados mantienen relevancia dentro de la vida diaria de los consumidores mexicanos.
Foto: Especial.