"Traer una exhibición de este nivel a Guerrero es un paso histórico": Edwin Montenegro
El representante de Armstrong-Werth destaca la descentralización cultural, el acceso a instrumentos de alta gama y la necesidad de fortalecer la comunidad de oboístas mediante encuentros, formación permanente y nuevas oportunidades para las futuras generaciones.
La exhibición pedagógica de oboes Armstrong-Werth (AW), realizada el pasado miércoles 8 de julio en el salón de ensayos Ezequiel Mendoza del Teatro Juan Ruiz de Alarcón, en el Centro Internacional Acapulco, marcó un momento inédito para la comunidad musical del estado. Para Edwin Montenegro, representante de la marca en México, acercar este tipo de instrumentos y asesorías especializadas a Guerrero representa mucho más que una demostración comercial: constituye un acto de descentralización cultural y un paso histórico para la formación de nuevos intérpretes.
Actualmente representante de Armstrong-Werth, Montenegro explica que durante décadas los estudiantes y maestros de oboe debían viajar a la Ciudad de México o incluso al extranjero para conocer instrumentos de alta gama, recibir orientación técnica o simplemente probar distintas opciones antes de adquirir un instrumento.
Recuerda que incluso conoce casos de profesores que compraron oboes "a ciegas", sin haber tenido la oportunidad de tocarlos previamente, una situación que considera poco favorable para cualquier músico. Por ello, afirma que una exhibición pedagógica de esta naturaleza resulta sumamente productiva y tiene un impacto invaluable en la formación de las nuevas generaciones de oboístas.
Explica que los estudiantes pueden escuchar a otros maestros, conocer diferentes escuelas interpretativas, comparar tendencias sonoras y descubrir diversas posibilidades tímbricas sin abandonar su propio entorno. Tener acceso a estos instrumentos en el lugar donde estudian, señala, representa una motivación enorme y eleva de inmediato el estándar académico de toda la región.
Montenegro destaca que los modelos Pan y Regal de Armstrong-Werth sintetizan la tradición artesanal con los avances de la ingeniería contemporánea. Señala que ambos instrumentos sobresalen por la estabilidad de su afinación, una proyección sonora cálida, homogénea y equilibrada en todos los registros, además de una mecánica de llaves de alta precisión que responde con absoluta fidelidad a las exigencias interpretativas del músico.
Esa respuesta mecánica, asegura, ha podido comprobarse con los maestros y estudiantes que han probado los instrumentos durante la exhibición, quienes han encontrado un desempeño consistente tanto en el trabajo técnico como en la interpretación musical.
Al explicar cómo un músico elige un oboe, señala que el primer criterio siempre es la ergonomía. Antes que cualquier otra característica, el instrumentista verifica que la mecánica se adapte correctamente a la anatomía y al tamaño de sus manos, ya que esa comodidad influye directamente en la ejecución.
Posteriormente entra en juego la flexibilidad dinámica del instrumento, es decir, su capacidad para responder con precisión en pasajes suaves, fuertes, crescendos y diminuendos. Conforme el músico continúa explorándolo, también evalúa la calidad de los materiales, la construcción de la madera y el acabado general.
En ese sentido, explica que Armstrong-Werth ofrece instrumentos con componentes bañados en plata y otros que incorporan topes de oro rosa. Lejos de tratarse de un elemento meramente estético, estos materiales cumplen funciones acústicas específicas.
La plata, explica, favorece una mejor vibración del instrumento al entrar en contacto con el flujo del aire, lo que contribuye a una afinación más estable y a un sonido cálido y agradable. Por su parte, el oro aporta una mayor dulzura tímbrica, razón por la cual incrementa el valor del instrumento. Son acabados que responden a criterios de calidad sonora y no únicamente al lujo o la apariencia.
Para Montenegro, encuentros como esta exhibición resultan fundamentales para fortalecer la comunidad de oboístas en Guerrero, una comunidad que reconoce como pequeña y dispersa.
Considera que el aislamiento impide conocer las nuevas tendencias interpretativas y técnicas que se desarrollan en otras regiones, por lo que estos espacios permiten compartir experiencias entre estudiantes y maestros, conocer distintos niveles académicos, intercambiar consejos sobre la fabricación de cañas y sostener debates técnicos que enriquecen el aprendizaje colectivo.
Más allá del intercambio profesional, afirma que estos encuentros generan redes de apoyo mutuo que fortalecen el crecimiento de toda la comunidad musical.
Respecto a la situación del oboe en Guerrero, identifica como principal reto el acceso a instrumentos de calidad para quienes desean iniciar sus estudios. Existe interés entre los jóvenes por aprender este instrumento, comenta, pero pocas oportunidades para conocer las nuevas opciones disponibles en el mercado o acceder a refacciones, indispensables para un instrumento que requiere mantenimiento permanente y un seguimiento técnico constante.
Para impulsar una nueva generación de oboístas propone establecer alianzas institucionales que faciliten la adquisición de instrumentos dignos para los estudiantes y, paralelamente, crear una programación permanente de talleres, clases magistrales, festivales y conciertos especializados.
Imagina incluso meses dedicados exclusivamente al oboe, con actividades académicas y artísticas que mantengan vivo el interés por el instrumento, para posteriormente dedicar ciclos semejantes a otras familias instrumentales.
Montenegro invita a maestros y estudiantes que aún no han asistido a estas exhibiciones a acercarse sin prejuicios. Considera que encontrarse frente a la ingeniería y la sonoridad de Armstrong-Werth representa mucho más que revisar un catálogo comercial: constituye una experiencia didáctica capaz de transformar la perspectiva de cualquier músico.
Recuerda que recientemente la marca realizó exhibiciones acompañado por el maestro Edino Biaggi, artista de la marca Armstrong-Werth en la Ciudad de México, Hidalgo, Guanajuato, Guadalajara, Torreón, Monterrey y Chihuahua, donde, asegura, la recepción ha sido muy positiva tanto por la calidad de los instrumentos como por la relación entre prestaciones y precio que ofrecen.
Subraya además que Armstrong-Werth es una marca joven, con apenas seis años de existencia, pero desarrollada con tecnología actualizada que ofrece una alternativa distinta frente a las firmas tradicionales.
Finalmente, insiste en que asistir a estas exhibiciones no significa únicamente probar instrumentos. Es, sobre todo, una oportunidad para encontrarse con otros músicos, compartir conocimientos, despejar dudas y comprender hacia dónde evoluciona el mundo del oboe.
"Nadie puede crecer solo", sostiene.
Por ello invita a maestros, estudiantes y profesionales a mantenerse atentos a las próximas exhibiciones que continuará realizando en diferentes estados del país, convencido de que compartir experiencias es la mejor manera de fortalecer la comunidad oboística y seguir elevando el nivel musical de México.
Foto: Especial.