Se trata de un sorprendente pueblo ubicado en el borde de la Sierra Madre Occidental.
Cultura, tradición, gastronomía, naturaleza y artesanías.
Tienen una historia de migración marcada por la búsqueda de libertad religiosa y de vida sencilla.
Con un programa compuesto de actividades culturales.
Es una celebración de raíces, cultura y sabores indígenas.
Una alternativa ideal para estas vacaciones de verano.
Ofrece diversas opciones en cuanto a deporte extremo se refiere.
Paisajes naturales, artesanías, gastronomía e historia son parte de este rincón michoacano.
Son ocho espacios que no solo resguardan el pasado; lo hacen parte del presente.
Es un lugar lleno de historia y de naturaleza.