Fallece el poeta y promotor cultural Luis Téllez-Tejeda, “El Pávido Návido”
La literatura mexicana pierde a una voz lúdica y singular que transitó entre la poesía, la literatura infantil y la promoción de la lectura
El ámbito literario mexicano despide a Luis Téllez‑Tejeda, escritor, editor y promotor cultural conocido por el seudónimo “El Pávido Návido”, cuya obra combinó humor, experimentación verbal y una mirada crítica sobre la vida cotidiana.
Nacido en Naucalpan, Estado de México, en 1983, Téllez-Tejeda se formó como licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Desde muy joven se vinculó con el ámbito editorial y con proyectos dedicados al fomento de la lectura, en especial entre niñas, niños y jóvenes.
Su trayectoria abarcó diversas facetas: poeta, guionista, cronista y tallerista. Durante varios años colaboró con programas y organizaciones dedicadas a la literatura infantil y juvenil, entre ellas IBBY México, donde participó en iniciativas de promoción lectora y en el área de publicaciones.
Como escritor, desarrolló una obra marcada por el juego lingüístico y la imaginación, con títulos como Media tarde, Busca otro amor. Poemas norteños y de ruptura, Soñar tu insomnio. Caja de costura y Coctel de frutas. También incursionó en la literatura infantil con libros como Morinia, ciudad de la memoria y El botón de Prudencio.
Su seudónimo, “Pávido Návido”, reflejaba el tono lúdico y experimental que caracterizó gran parte de su trabajo. Bajo ese nombre firmó textos, impartió talleres y participó en actividades culturales en México y en otros países, donde compartió su interés por la poesía, el libro álbum y la cultura escrita.
Además de su obra literaria, Téllez-Tejeda fue un activo difusor cultural. Impartió cursos, conferencias y talleres de creación literaria en instituciones académicas y proyectos comunitarios, con especial énfasis en la formación de nuevos lectores y escritores.
Su partida deja un vacío en la escena literaria independiente y en los espacios de promoción de la lectura donde desarrolló gran parte de su labor. Colegas, lectores y promotores culturales han recordado su capacidad para combinar rigor literario con humor y una imaginación desbordante.
Con su obra y su trabajo pedagógico, “El Pávido Návido” dejó una huella en la literatura contemporánea mexicana, particularmente en los cruces entre poesía, cultura popular y literatura para las nuevas generaciones.