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Federico Vite lleva La Rendición a Chilpancingo con una mirada sobre Acapulco

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Carlos F. Ortiz destacó la novela como una exploración del miedo, el despojo y la transformación de Acapulco desde el gótico costeño

La presentación de La Rendición, del escritor Federico Vite, reunió en Chilpancingo a lectores, estudiantes y promotores culturales en una conversación sobre literatura y violencia en Guerrero. Durante el encuentro, el narrador habló del proceso detrás de la novela y del modo en que la experiencia de Acapulco atraviesa su obra.

El escritor, poeta y comentarista Carlos F. Ortiz definió la novela como “una metáfora del dolor y del olvido”, marcada por el desplazamiento, la descomposición social y la presencia constante del miedo. Señaló que el libro transita entre la ficción y la autoficción para retratar una ciudad transformada por la violencia.

Ortiz sostuvo que La Rendición se aleja de la llamada narcoliteratura y se aproxima a una narrativa de horror cotidiano. Explicó que la novela parte de una mudanza forzada hacia una casa marcada por ruidos, sombras y presencias extrañas, en un entorno donde la violencia criminal y los espectros conviven como parte de la misma realidad.

Durante la charla, Vite explicó que la novela comenzó a escribirse en 2018 y surgió de una necesidad de comprender el derrumbe afectivo y social de Acapulco. “Lo afectivo se acabó, la ciudad que yo conocí se acabó”, expresó el autor al hablar del origen del libro.

El narrador describió la obra como un “gótico tropical” o “gótico costeño”, construido desde el encierro, el miedo y la convivencia con los fantasmas de una ciudad marcada por la muerte. Señaló que el terror en su narrativa no busca provocar sustos, sino reflejar preocupaciones, pérdidas y fracturas personales.

Vite recordó que gran parte de sus libros parten de recorridos por colonias, calles y espacios abandonados de Acapulco. Mencionó la zona de Caleta y Caletilla como uno de los escenarios centrales para pensar la transformación del puerto y la sensación de vacío que atraviesa a sus personajes.

El autor también habló de su interés por narrar la vida de quienes habitan Acapulco y no de quienes lo visitan. Explicó que sus historias se concentran en trabajadores, familias desplazadas y personajes atravesados por carencias económicas y emocionales.

En otro momento del encuentro, Vite comentó que trabaja en nuevos libros relacionados con Guerrero, las secuelas sociales posteriores a la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y las transformaciones políticas y afectivas del estado.

La conversación incluyó referencias a autores del terror y la literatura fantástica como H. P. Lovecraft, Stephen King, Clive Barker y Mary Shelley, así como a escritoras latinoamericanas contemporáneas como Mariana Enriquez, Mónica Ojeda y Fernanda Melchor, cuyas obras han llevado el horror hacia terrenos sociales y políticos.

En la parte final, el escritor habló sobre los cambios en su vida y en su proceso creativo. Contó que dejó el consumo de alcohol para modificar su relación con la escritura y encontrar nuevas formas de trabajar sus historias. “Quería limpiar mi proceso”, afirmó.

La presentación cerró con preguntas de estudiantes de literatura y lectores sobre influencias narrativas, procesos de lectura y la construcción de una obra centrada en Acapulco, ciudad que Vite definió como el territorio principal de su literatura.

Foto: Tomada de Redes Sociales.