Federico Vite regresa a Acapulco con Oleaje de agua profunda
El autor presenta una novela sobre la pérdida, la violencia y la transformación del puerto en la Feria Internacional del Libro de Acapulco 2026
El escritor Federico Vite presentará Oleaje de agua profunda, bajo el sello de Editorial Reverberante el jueves 21 de mayo de 2026 a las 17:00 horas en el Zócalo de Acapulco, como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro de Acapulco 2026, con los comentarios de Diego Montes y José Luis Zapata.
En entrevista para Página Zero, el autor comentó que la novela comenzó a escribirse hace más de dos décadas, durante una estancia apoyada por la Fundación para las Letras Mexicanas en 2004. Desde entonces, el manuscrito atravesó múltiples procesos de corrección y reducción hasta alcanzar su forma final.
“Era una novela más extensa. Fui quitando cosas hasta dejarla como está ahora. Es un libro viejo, pero no publicado”, señala Vite.
La historia sigue a Jaime, un hombre que busca a su hijo desaparecido en Acapulco. El protagonista recorre hoteles, cantinas, calles y espacios nocturnos del puerto mientras intenta reconstruir el rastro del joven.
“Ahora el tema de la desaparición es parte de la realidad del país, pero cuando escribí la novela no ocupaba el mismo lugar en la conversación pública”, comenta.
Gran parte de la novela ocurre en el antiguo Hotel Oviedo, donde vive el personaje principal. En su búsqueda aparecen restauranteros, urbaneros, jugadores de billar y habitantes del Zócalo de Acapulco.
“El libro dialoga con la ciudad y con una forma de vivir el puerto que ya no existe. Todavía había noches festivas, música en los urbanos y cierta vida comunitaria”, recuerda.
Para Vite, la novela también establece un diálogo con Pedro Páramo de Juan Rulfo. Mientras en la obra de Rulfo el hijo busca al padre, en Oleaje de agua profunda el trayecto se invierte.
“Yo quería darle la vuelta a esa idea. Aquí es un padre quien busca a su hijo. Lo encuentra, pero no como quisiera”, explica.
El autor define la novela como el estudio de un personaje marcado por la pérdida. La trama evita grandes ramificaciones para concentrarse en la experiencia emocional de Jaime.
“Me interesaba el estudio de un personaje. Sabemos que existen otras cosas en su vida, pero no crecen dentro de la novela porque el centro es él y la pérdida de su hijo”, afirma.
El proceso de edición representó uno de los momentos más complejos para el escritor. Durante años quitó y agregó fragmentos mientras enfrentaba rechazos editoriales.
“En Tusquets Editores me dijeron que el libro era muy triste para venderse. Ese comentario me confirmó que estaba trabajando en el lugar correcto”, relata.
La relación entre literatura y realidad ocupa un lugar central en la conversación de Vite. Frente al contexto de violencia en Acapulco, el escritor considera que la escritura no funciona como resistencia, sino como una forma de asumir el entorno.
“La literatura es una forma de existencia y también una forma de rendición. Uno trabaja con lo que existe alrededor”, sostiene.
El autor también reivindica el trabajo de editoriales independientes, universitarias y sellos públicos, espacios donde ha publicado gran parte de su obra.
“Ese tipo de editoriales se acercan más a las lecturas que me formaron. Hay una densidad distinta frente al mercado comercial”, señala.
Después de diez años sin presentar un libro en Acapulco, Vite regresa al puerto con una novela que considera el inicio de todo su proyecto literario.
“Creo que esta novela es la primera piedra de todo lo que vino después”, dice.
Sobre el tono de Oleaje de agua profunda, el escritor encuentra una imagen precisa: “El sonido del libro se parece al oleaje y también al silencio”.
Foto: Especial.