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Tita Radilla: "México sigue viviendo una crisis humanitaria por las desapariciones forzadas"

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Durante la jornada contra la desaparición forzada realizada en Acapulco, la activista llamó a romper la impunidad y exigió verdad, justicia y reparación para las familias.

La activista social Tita Radilla afirmó que México continúa enfrentando una crisis humanitaria por las desapariciones forzadas y advirtió que, lejos de disminuir, este delito se ha profundizado desde los años de la llamada Guerra Sucia.

Durante su participación en la jornada contra la desaparición forzada, realizada en solidaridad con AFADEM y el Museo de la Memoria "La Silla Vacía" de Atoyac, en el espacio cultural Nido de Ratas de Acapulco, Radilla compartió el largo camino que han recorrido las familias para exigir verdad, justicia y reparación del daño.

La defensora recordó que la mayoría de las personas que iniciaron la búsqueda de sus familiares hace más de cinco décadas provenían de comunidades campesinas con escasos recursos y enfrentaron, además del dolor por la desaparición, condiciones de pobreza y marginación que marcaron a varias generaciones.

"Las familias quedaron en una situación gravísima y ese daño se heredó de generación en generación", expresó.

Radilla explicó que actualmente AFADEM mantiene abiertos cinco casos de desaparición forzada y trabaja de manera coordinada con organizaciones civiles y equipos jurídicos que acompañan las investigaciones, además del respaldo de jóvenes que se han sumado a la causa.

Subrayó que la exigencia de las familias no se limita a localizar a las personas desaparecidas, sino también a garantizar verdad, justicia y una reparación integral por parte del Estado mexicano.

"El Estado está obligado a reparar el daño que provocó. Fueron hechos que nunca debieron ocurrir", señaló.

La activista recordó que, tras décadas de lucha, el caso de su padre, Rosendo Radilla, dio origen a una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que transformó el sistema jurídico mexicano en materia de desaparición forzada y se convirtió en un referente para otros países.

Sin embargo, lamentó que el Estado mexicano continúe incumpliendo los aspectos fundamentales de esa resolución, especialmente en lo relacionado con la búsqueda de las víctimas y el esclarecimiento de los hechos.

"El Estado hace como que busca, pero no encuentra porque no busca", afirmó.

A pesar del paso del tiempo, dijo que las familias continúan realizando búsquedas, consultando archivos históricos y aportando nuevas pruebas para reconstruir lo ocurrido durante la represión política de las décadas de 1960 y 1970. También insistió en la necesidad de que los militares que aún viven declaren sobre los hechos.

"Necesitamos conocer la verdad de lo que ocurrió con ellos."

Radilla advirtió que la impunidad del pasado explica, en gran medida, la continuidad de las desapariciones en el presente.

"Aunque el Estado no quiera reconocerlo, México está viviendo una crisis humanitaria", sostuvo.

Explicó que muchas familias que buscaron a un padre o un hermano desaparecido durante la Guerra Sucia hoy enfrentan nuevamente la desaparición de un hijo o un nieto, reflejo de una violencia que nunca fue atendida de fondo.

Durante su intervención también recordó la sentencia emitida en agosto de 2024 por un juzgado federal, en la que se calificó como terrorismo de Estado la estrategia implementada contra la población civil durante la Guerra Sucia. Indicó que esa resolución fue impugnada por diversas instituciones gubernamentales y actualmente permanece pendiente de resolución definitiva en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Para Radilla, el reconocimiento de la responsabilidad del Estado constituye un paso indispensable para combatir la impunidad y evitar que estos crímenes continúen repitiéndose.

Al concluir su participación, reiteró que las familias seguirán buscando a sus seres queridos mientras exista la esperanza de encontrarlos y llamó a la sociedad a no permanecer indiferente ante esta problemática.

"Queremos encontrarles. Queremos que esto pare, que no haya un solo desaparecido más y que ninguna familia vuelva a vivir este dolor."

Su intervención concluyó entre aplausos y con la consigna que durante décadas ha acompañado la lucha de las familias de personas desaparecidas:

"¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!".

Foto: Miguel Benítez.