“Toda la luz” abre disputa entre Penguin Random House y el IMPI
La editorial llevó el caso ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa tras la resolución que cuestiona el uso de nombres e imágenes de Gloria Trevi en el libro.
Penguin Random House México acusó al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) de convertir sus facultades administrativas en una herramienta de censura, a raíz de la resolución emitida contra Toda la luz, libro de Carla de la Cuesta publicado en 2024 bajo el sello Grijalbo.
Durante una conferencia de prensa, representantes de la editorial explicaron que el conflicto comenzó después de que abogados de Gloria Trevi solicitaran detener la publicación y comercialización de la obra en sus diferentes formatos.
La editorial señaló que, inicialmente, el propio IMPI retiró las medidas cautelares solicitadas y reconoció, según su exposición, elementos relacionados con el interés público de la obra. Sin embargo, afirmó que en 2026 el instituto modificó su criterio y emitió una resolución definitiva que ordena retirar ejemplares y restringe el uso de referencias al nombre e imágenes de la cantante.
Para Penguin Random House, el cambio de criterio plantea una discusión que va más allá del libro y de las personas involucradas: ¿puede una autoridad administrativa impedir la circulación de una investigación por utilizar el nombre o la imagen de una figura pública?
La editorial considera que la respuesta tiene implicaciones directas para periodistas, investigadores, escritores y medios de comunicación.
El libro que detonó la disputa
Toda la luz reconstruye, desde la perspectiva de su autora, hechos relacionados con un caso de abuso y explotación que durante años permaneció bajo escrutinio público y judicial.
El editor Enrique Calderón explicó que la decisión de publicar la obra respondió al interés público de la historia y al carácter testimonial, documental y jurídico del trabajo realizado por De la Cuesta.
De acuerdo con Calderón, la autora no presentó únicamente un relato personal, sino una investigación sustentada en documentación judicial, testimonios y referencias de la cobertura periodística de la época.
“Lo que tuvimos entre las manos desde el primer momento fue una historia que merecía ser publicada”, sostuvo el editor.
Añadió que la responsabilidad editorial consistió en respetar la investigación y la voz de la autora, sin modificar sus conclusiones por razones ideológicas o para evitar contenidos incómodos.
La disputa por el nombre y las fotografías
La representante legal de Penguin Random House explicó que la controversia ante el IMPI se relaciona con el uso del nombre y fotografías de Gloria Trevi dentro del libro.
La editorial sostiene que las imágenes utilizadas proceden de expedientes judiciales y de publicaciones periodísticas que fueron difundidas públicamente, mientras que las referencias forman parte de una investigación sobre hechos considerados de interés público.
El abogado Eduardo de la Parra detalló que la defensa presentada ante el IMPI dedicó más de 17 páginas a explicar el carácter informativo de la obra y su relación con la libertad de expresión.
Según el abogado, el IMPI reconoció en su resolución que Gloria Trevi es una figura pública y que Toda la luz es un libro de investigación que utiliza información judicial y testimonios. A pesar de ello, sostuvo, el instituto concluyó que no resultaba aplicable la protección derivada de la libertad de expresión.
La editorial cuestiona además que el IMPI no haya considerado diversos argumentos y pruebas presentados durante el procedimiento, entre ellos los relacionados con el interés público de la información y las excepciones previstas en materia de derecho a la propia imagen.
El caso ya está en tribunales
Ante la resolución, Penguin Random House presentó una demanda ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
De la Parra informó que la demanda ya fue admitida y que el tribunal concedió medidas cautelares, por lo que, de acuerdo con lo expuesto durante la conferencia, la resolución del IMPI permanece provisionalmente sin efectos mientras se desarrolla el juicio.
El abogado sostuvo que la controversia no debe analizarse únicamente como un conflicto relacionado con derechos de autor o propiedad industrial, sino también desde la perspectiva de la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a recibir información.
La editorial advirtió que, de mantenerse el criterio cuestionado, podría generarse un efecto inhibidor sobre investigaciones periodísticas, libros y publicaciones que documenten hechos relacionados con figuras públicas.
La industria editorial se suma a la preocupación
Diego Echeverría, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, expresó el respaldo del organismo a la libertad de publicación y manifestó preocupación ante lo que calificó como un posible caso de censura.
Señaló que la industria editorial agrupa proyectos y catálogos con posiciones diversas y que la defensa de la libertad de publicación constituye uno de los principios que la Cámara ha sostenido.
A la discusión también se sumó María Solange Maqueo, académica y directora de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle, quien consideró que el caso puede trascender a las partes involucradas y establecer criterios con consecuencias futuras.
Maqueo planteó la necesidad de analizar aspectos como el interés público de la información, la condición de figura pública de la persona mencionada, el origen de las imágenes y la finalidad con la que se utiliza la información.
Subrayó además que la libertad de expresión no sólo protege a quien emite una opinión o publica una investigación, sino también el derecho de la sociedad a recibir información.
Un conflicto que va más allá de un libro
Para Penguin Random House, el litigio alrededor de Toda la luz representa una discusión sobre los límites de la actuación de una autoridad administrativa frente a la libertad editorial.
La casa editorial hizo un llamado al Tribunal Federal de Justicia Administrativa para que analice el caso a la luz de la Constitución, los tratados internacionales de derechos humanos y los criterios nacionales e interamericanos en materia de libertad de expresión.
Mientras el litigio continúa, la disputa coloca en el centro del debate la relación entre derecho a la propia imagen, interés público, libertad editorial y derecho a la información, en un caso que podría tener consecuencias más allá de la circulación de un solo libro.
Foto: Especial.