Una noche de trova, rock y pop con Tony Castañeda en Acapulco
Entre canciones de Silvio Rodríguez, Caifanes, Hombres G y Juan Gabriel, el cantante celebró 29 años de trayectoria frente a un público que llenó la Sala Luis Zapatal
La noche comenzó entre copas de vino tinto, cervezas, mezcal y la expectativa de escuchar canciones conocidas en una voz cercana. En la Sala Luis Zapata del Centro Cultural Acapulco, el público se reunió para una nueva sesión de Acústico, esta vez con Tony Castañeda, quien convirtió el encuentro en un recorrido por la trova, el rock y el pop que han acompañado distintas generaciones.
Castañeda lleva 29 años de carrera frente a los micrófonos de Acapulco, y esa experiencia se hizo evidente desde las primeras canciones. Sin grandes artificios, el intérprete apostó por la cercanía y por un repertorio que transitó de la canción romántica a los clásicos del rock en español y la trova latinoamericana.
La velada abrió espacio para temas como Santa Lucía, Ay, amor mío y Ten miedo de mí. Después llegaron canciones que provocaron el reconocimiento inmediato de los asistentes, entre ellas Las mil y una noches, de Flans, y Llama por favor, de Alejandra Guzmán.
El ambiente cambió de tono con Caifanes. Antes de que nos olviden llevó al público hacia una de las etapas más representativas del rock mexicano, mientras otras canciones permitieron continuar el viaje por los recuerdos musicales de las décadas de los ochenta y noventa.
La complicidad entre intérprete y asistentes creció con Hombres G. Temblando fue uno de los momentos en que las voces del público acompañaron a Castañeda, mientras las canciones de Enanitos Verdes, como Que nos dejen bailar y Y las caricias, hicieron que las palmas aparecieran de manera espontánea.
La noche también tuvo espacio para la canción de autor. Coincidir, Ojalá, Te perdono y Breve espacio acercaron al público a las composiciones de Alberto Escobar, Silvio Rodríguez, Noel Nicola y Pablo Milanés, en una parte del concierto donde la guitarra y la voz tomaron el protagonismo.
El repertorio continuó con Benny Ibarra, Magneto y otras figuras del pop en español. Sin ti, El cielo en tu mirada y El patio de tu casa mantuvieron el tono nostálgico de una noche construida a partir de canciones que forman parte del imaginario colectivo.
También hubo momentos de humor y espontaneidad. Castañeda recordó una anécdota relacionada con el sonido de un teléfono celular durante un concierto y evocó a La pájara Peggy a partir de una salida de humo seco, referencias que provocaron risas entre los asistentes.
Uno de los momentos más luminosos llegó con Las mil y una noches. El público encendió las luces de sus teléfonos celulares y acompañó la canción con movimientos y coros, convirtiendo la sala en un pequeño escenario de luces.
La velada avanzó hacia Juan Gabriel con Hasta que te conocí, antes de dar paso a otros temas románticos y cerrar con canciones que mantuvieron al público cantando.
Más que un concierto de repertorio, la sesión de Acústico funcionó como un ejercicio de evocación musical. Tony Castañeda reunió canciones de distintas épocas y géneros para construir una noche en la que la trova, el rock, el pop y la música romántica compartieron un mismo espacio.
En la Sala Luis Zapata, las canciones no llegaron solas: estuvieron acompañadas por recuerdos, brindis, palmas, celulares encendidos y voces que se sumaron a la del intérprete. A 29 años de haber comenzado su carrera en los micrófonos de Acapulco, Castañeda volvió a comprobar que algunas canciones no necesitan presentación: basta con entonar los primeros versos para que el público sepa que también son parte de su propia historia.
Foto: Miguel Benítez.