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6 relatos que exploran las contradicciones de Acapulco

blandafuria

Federico Vite presenta Blanda Furia, en la Sala Luis Zapata del Centro Cultural Domingo Soler, y a su vez conversó sobre su proceso creativo, la representación literaria del puerto y los desafíos de construir una voz propia desde el sur de México. 

En un ambiente íntimo, acompañado por un petate de color natural y estrellas de papel iluminadas por pequeños focos, el escritor Federico Vite presentó Blanda Furia, su nuevo libro compuesto por seis cuentos de largo aliento, en la Sala Luis Zapata del Centro Cultural Domingo Soler, ubicado en la zona tradicional de Acapulco.

Ante un público integrado principalmente por amigos y lectores cercanos, la presentación se convirtió en una conversación sobre literatura, identidad y las múltiples formas de narrar un puerto que, entre su belleza y sus contradicciones, continúa siendo una fuente inagotable de historias.

Publicado bajo el sello de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Blanda Furia reúne relatos que reflejan una búsqueda estética distinta dentro de la trayectoria del autor. Durante el diálogo, Vite explicó que comenzó a escribir el libro hace aproximadamente diez años, aunque el proceso se prolongó entre pausas, otros proyectos y cambios personales que terminaron por transformar su manera de entender la escritura.

El autor reconoció que, al reencontrarse con los cuentos, tampoco se identificaba por completo con quien los había comenzado. En ese tiempo, explicó, su relación con la literatura cambió y también su interés por encontrar una voz narrativa propia.

Uno de los aspectos que destacó fue la intención de construir una prosa más contenida, sin recurrir necesariamente a los recursos que habían marcado algunas de sus obras anteriores. La idea de trabajar cada relato como una pieza que se suma a un conjunto más amplio estuvo presente en su reflexión sobre el libro.

Vite también habló de la influencia de autores como David Foster Wallace, el marqués de Sade y la escritora francesa Françoise Sagan, cuyas lecturas acompañaron distintas etapas de la escritura. Sin embargo, señaló que sus decisiones responden principalmente a inquietudes estéticas y a la búsqueda de nuevas posibilidades narrativas.

Acapulco: un paraíso lleno de contradicciones

Uno de los temas centrales de la presentación fue la relación entre el escritor y su lugar de origen. ¿Cómo escribir sobre Acapulco sin repetir las imágenes que históricamente se han construido alrededor del puerto? ¿Cómo acercarse a aquello que forma parte de su identidad, pero que resulta difícil de definir?

Durante la conversación, surgió la idea de Acapulco como un paraíso que convive con experiencias dolorosas, desigualdades y una realidad que no siempre coincide con la imagen turística. La ciudad aparece así como un espacio de contrastes, donde la belleza puede convivir con el vértigo y donde la vida cotidiana está atravesada por historias que pocas veces encuentran lugar en las representaciones más conocidas.

Vite explicó que escribir sobre Acapulco no siempre parte de una intención deliberada de retratarlo.

En su caso, el puerto aparece porque es el lugar desde el que observa y comprende el mundo. Los intentos de escribir desde otros espacios, comentó, le resultaban menos cercanos, mientras que aquí encontraba una relación más directa con aquello que buscaba narrar.

La conversación también abordó la presencia de Acapulco en obras de autores mexicanos y extranjeros, desde referencias literarias históricas hasta publicaciones contemporáneas que han explorado sus distintas facetas. Para el escritor, estas miradas muestran que existe una preocupación persistente por comprender qué representa el puerto, tanto para quienes viven en él como para quienes lo observan desde fuera.

Más que establecer una imagen definitiva de la ciudad, estas obras abren preguntas sobre su historia, su identidad y las formas en que ha sido imaginada a lo largo del tiempo.

Una literatura del sur que busca ampliar la conversación

Otro de los ejes del encuentro fue el trabajo de las nuevas generaciones de escritores que han encontrado en Acapulco y Guerrero un territorio para desarrollar sus propuestas literarias.

Ante la pregunta sobre la posibilidad de consolidar una literatura del sur, en diálogo con movimientos regionales como la literatura del norte, Vite consideró que existen elementos para pensar en una tradición con características propias. Señaló que desde hace décadas se han publicado numerosos libros relacionados con Acapulco, tanto de autores locales como de escritores que han abordado la ciudad desde otras perspectivas.

Sin embargo, también apuntó que hace falta mayor autocrítica, oficio y espacios que permitan reunir, conservar y dar circulación a esa producción. Durante la charla surgió la necesidad de contar con bibliotecas y proyectos que documenten el trabajo de quienes escriben desde el puerto, así como de fortalecer los vínculos entre las distintas disciplinas artísticas.

La dificultad para llevar las obras más allá del ámbito local fue otra preocupación compartida durante el encuentro. En la conversación se planteó que los creadores de Acapulco pueden enfrentar obstáculos adicionales al intentar colocar su trabajo fuera de la región, mientras que las propuestas provenientes de otros lugares suelen encontrar condiciones diferentes de recepción.

Para Vite, la respuesta no está en competir por el reconocimiento, sino en ampliar la conversación y propiciar que las obras dialoguen entre sí. La existencia de múltiples voces que narran Acapulco representa, desde esta perspectiva, una oportunidad para construir una comprensión más compleja del puerto.

Publicar para encontrar lectores

La charla también llegó al terreno editorial, a partir de la experiencia de Vite con sellos universitarios, instituciones culturales y editoriales comerciales.

El escritor explicó que ha buscado publicar en distintos espacios, interesado no solamente en la circulación de sus libros, sino también en conocer quiénes los leen y cómo reaccionan ante ellos. Para él, cada publicación abre una posibilidad de diálogo con lectores cuya respuesta no siempre puede anticiparse.

En ese sentido, la edición de Blanda Furia bajo el sello de la Universidad Autónoma de Nuevo León se suma a un recorrido en el que las editoriales vinculadas con instituciones culturales y académicas han tenido un papel importante.

La presentación en la Sala Luis Zapata cerró así como un encuentro que fue más allá de la aparición de un nuevo título. Entre recuerdos, preguntas y reflexiones sobre el oficio de escribir, Federico Vite puso sobre la mesa las tensiones que acompañan a quienes intentan contar su propio territorio sin reducirlo a una postal.

Con Blanda Furia, el autor vuelve a Acapulco -otra vez- desde la literatura, no para fijar una definición de lo que es el puerto, sino para seguir explorando aquello que permanece abierto, contradictorio y difícil de nombrar.

Foto: Miguel Benítez.