Comunidades culturales plantean una agenda para construir el futuro de Guerrero
Cerca de 90 representantes de distintas regiones del estado participaron en el conversatorio “Arte y cultura, columnas para construir el futuro de Guerrero”, encabezado por Esthela Damián Peralta en Acapulco.
Este domingo 16 de agosto, en la Sala Luis Zapata del Centro Cultural Domingo Soler, en Acapulco, reunió a cerca de 90 representantes de las comunidades culturales de Guerrero para participar en el conversatorio “Arte y cultura, columnas para construir el futuro de Guerrero”, con Esthela Damián Peralta , quien busca coordinar la Defensa de la Transformación en Guerrero.
Al encuentro acudieron creadoras, creadores, gestores y promotores culturales de municipios y regiones como Acapulco, Chilpancingo, Cocula, Taxco, Chilapa y Ciudad Altamirano, así como representantes de la zona Norte, Tierra Caliente, Montaña Baja y Centro. La diversidad de asistentes incluyó agrupaciones de danza, literatura, teatro, música y artes plásticas.
El encuentro abrió un espacio para exponer necesidades, experiencias y propuestas en torno a las políticas culturales del estado, con énfasis en la formación artística, la infraestructura, el acceso a los derechos culturales y la necesidad de reconocer a la cultura como un componente del desarrollo social.
Rodolfo Soto, presidente del Patronato del Teatro Domingo Soler, Asociación Civil, dio la bienvenida a los participantes y destacó que uno de los objetivos del recinto es reunir a quienes trabajan en la gestión y creación artística.
“Las puertas de este centro cultural están abiertas”, señaló, al invitar a las comunidades culturales a presentar sus obras y participar en las actividades del espacio.
Durante el conversatorio participaron como ponentes Grettel Serrano Crespo, gestora y promotora cultural de Cocula; Irving Marcelo Hinojosa, integrante y fundador del Foro De la Mancha, de Chilpancingo, y Ana Barreto, artista plástica acapulqueña, quienes abordaron la promoción cultural en las infancias, las políticas culturales y la formación artística.
Greta Serrano, quien cuenta con 15 años de experiencia como promotora cultural, compartió el trabajo que desarrolla en Cocula con una orquesta infantil integrada por 20 niñas y niños, proyecto respaldado por un programa federal con mezcla de recursos estatales.
Explicó que 15 niñas participan con violín y que la agrupación ha realizado conciertos en iglesias, espacios públicos, comisarías y canchas municipales. Para la promotora, acercar instrumentos, libros, ajedrez y otras actividades culturales a las infancias representa una forma de prevención social.
“El tema es que todos carecemos, todos los que hacemos cultura sabemos que hay carencias, pero también es importante unirnos”, planteó.
Serrano señaló que uno de los principales obstáculos para ampliar estos proyectos es la falta de infraestructura y presupuesto. En su caso, las actividades se desarrollan en espacios rentados y con recursos gestionados por la propia comunidad.
También destacó la importancia de ampliar el alcance de los proyectos hacia otros municipios, pues los conciertos de la orquesta han despertado el interés de niñas y niños de comunidades cercanas que desean integrarse a las actividades.
Por su parte, Irmin Marcelo Hinojosa centró su participación en la necesidad de construir políticas culturales que generen esperanza real y en reconocer a la cultura como un factor de desarrollo.
El creador escénico sostuvo que quienes trabajan en el ámbito cultural contribuyen a la construcción de ciudadanía y a la atención de las causas sociales. Guerrero, dijo, posee una enorme diversidad cultural que requiere políticas públicas capaces de acompañar el trabajo de artistas, gestores, colectivos y organizaciones.
“La cultura también genera empleos” y debe contribuir a dignificar el trabajo de quienes sostienen proyectos artísticos en contextos complejos, expuso.
Desde su experiencia en un espacio escénico independiente de Chilpancingo, señaló que mantener proyectos culturales implica buscar recursos, generar públicos y crear estrategias para garantizar el acceso a los derechos culturales.
Marcelo Hinojosa consideró que los programas culturales impulsados desde el ámbito federal pueden tener mayor impacto si encuentran continuidad y eco en Guerrero, al tiempo que planteó la necesidad de una estrategia estatal que atienda los problemas estructurales del sector.
La tercera participación estuvo a cargo de Ana Barreto, artista plástica acapulqueña reconocida por su trabajo en narrativas gráficas feministas, quien abordó la formación de artistas guerrerenses como meta y misión colectiva.
Barreto recordó que el propio Centro Cultural Domingo Soler fue significativo en su trayectoria, pues a los 12 años realizó ahí su primera exposición, resultado de un curso de verano promovido por el municipio.
A partir de su experiencia como artista y docente, con más de tres décadas de trabajo en comunidades rurales y urbanas, sostuvo que la formación artística puede transformar la vida de niñas, niños y jóvenes.
“El arte sí transforma”, afirmó, al señalar que las herramientas de creatividad pueden servir a las personas incluso cuando no se dedican profesionalmente a una disciplina artística.
La artista planteó la creación de un sistema estatal de escuelas de iniciación artística incorporadas al INBAL, con presencia en las distintas regiones de Guerrero, presupuesto suficiente y condiciones dignas para quienes imparten formación artística.
En su intervención subrayó que Guerrero requiere una institución de educación superior especializada en artes que permita formar profesionalmente a las nuevas generaciones y contribuya a fortalecer la identidad cultural de los pueblos.
“Tenemos el potencial humano y la capacidad profesional de las comunidades culturales para lograrlo”, sostuvo.
La artista también recordó un periodo de mayor respaldo a la cultura durante la administración municipal de Luis Walton en Acapulco, cuando, señaló, se impulsaron talleres, pintura, muralismo y otras actividades artísticas.
El conversatorio permitió reunir distintas voces del sector cultural en torno a una misma preocupación: convertir las demandas de artistas, gestores y promotores en políticas públicas con continuidad, presupuesto e impacto regional.
La presencia de representantes provenientes de distintas zonas de Guerrero puso sobre la mesa la necesidad de construir una agenda cultural que no se concentre sólo en las ciudades principales y que atienda las particularidades de las comunidades.
El encuentro concluyó como un espacio de diálogo entre las comunidades culturales y Esthela Damián, con el propósito de recoger propuestas y experiencias que contribuyan a delinear una visión de la cultura como herramienta para la formación, la prevención, el desarrollo comunitario y la construcción de un futuro distinto para Guerrero.
Foto: Miguel Benítez.