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Ensemble Modern llevará al Cervantino un viaje por el sonido, el espacio y el color

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El conjunto alemán presentará siete obras de la música contemporánea, incluida Rojo en azul volátil, de la mexicana Diana Syrse, inspirada en la obra de Rufino Tamayo.

La música contemporánea llegará al 54° Festival Internacional Cervantino con una propuesta que invita a escuchar más allá de los límites convencionales del concierto. Desde Alemania, Ensemble Modern, uno de los referentes internacionales de la creación musical de nuestro tiempo, presentará un programa que vincula sonido, espacio, color, memoria, artes visuales y percepción.

La cita será el sábado 3 de octubre, a las 20:30 horas, en el Teatro Juárez, donde el conjunto interpretará siete obras de compositores contemporáneos provenientes de distintas tradiciones y contextos. El recorrido incluirá piezas de Clara Iannotta, Vito Žuraj, Jennifer Walshe, Ted Hearne, Diana Syrse, Chaya Czernowin y Georg Friedrich Haas.

Fundado en 1980 y con sede en Fráncfort del Meno, Ensemble Modern se distingue por su carácter colectivo y autogestionado. Sus solistas proceden de países como Bélgica, Bulgaria, Grecia, India, Japón y Estados Unidos, una diversidad que se refleja en un repertorio abierto a múltiples lenguajes y formas de creación.

La agrupación ha establecido colaboraciones con algunas de las figuras más influyentes de la música contemporánea, entre ellas John Adams, Steve Reich, György Kurtág y Frank Zappa. Su trayectoria fue reconocida en 2024 con el León de Plata de la Bienal de Música de Venecia, distinción que subraya su relevancia en la escena internacional.

Su actividad también rebasa la interpretación. Ensemble Modern cuenta con el sello discográfico Ensemble Modern Media y mantiene una línea de formación a través de la Academia Internacional Ensemble Modern (IEMA), fundada en 2003.

En Guanajuato, el ensamble propondrá un recorrido por distintas maneras de concebir el sonido. El programa comenzará con D’après, de Clara Iannotta, obra inspirada en las resonancias del carillón de Friburgo. La pieza explora armónicos, vibraciones y texturas para reflexionar sobre aquello que permanece después de que un sonido aparentemente ha desaparecido.

En Framed, de Vito Žuraj, los músicos son concebidos como un instrumento colectivo en transformación permanente. Técnicas extendidas, sonidos percusivos, contrastes entre masas sonoras y pasajes solistas construyen una experiencia marcada por el timbre y la imprevisibilidad.

La relación entre música y espacio será llevada al extremo en unbreakable line. hinged waist, de Jennifer Walshe. Los intérpretes se distribuyen en diferentes puntos de la sala, incluso entre el público y fuera del escenario, de modo que la arquitectura del Teatro Juárez y la posición de los músicos se convierten en elementos esenciales de la composición.

Uno de los momentos centrales del programa será Rojo en azul volátil, de la compositora mexicana Diana Syrse, pieza inspirada en la obra del pintor Rufino Tamayo. En ella, el color funciona como principio compositivo y los materiales sonoros se transforman mediante procesos de mezcla y superposición.

El programa también explorará la relación entre música y violencia política a través de By-By Huey, de Ted Hearne, cuya concepción parte de una pintura de Robert Arneson. La referencia visual se transforma en una experiencia musical atravesada por la tensión, la energía y la pérdida de control.

La intimidad tendrá su propio espacio con Lovesong, de Chaya Czernowin, una aproximación al enamoramiento y a la manera en que esta experiencia puede alterar la percepción del tiempo, haciendo que cada instante adquiera nuevas resonancias.

El cierre estará a cargo de Tria ex uno, de Georg Friedrich Haas, obra que establece un puente entre la creación contemporánea y la tradición renacentista. A partir de un material de Josquin des Prez, Haas construye una propuesta basada en la microtonalidad, los glissandi y las resonancias espectrales.

El resultado es un programa que plantea que la música contemporánea no tiene por qué limitarse a la experiencia auditiva. Una campana, una pintura, la arquitectura de una sala, una emoción o una composición escrita hace cinco siglos pueden convertirse en puntos de partida para nuevas formas de creación.

La presencia de Ensemble Modern en el Cervantino coloca así en primer plano una de las características fundamentales de la música contemporánea: su capacidad para cruzar fronteras entre disciplinas, épocas y lenguajes. Cada obra propone una manera distinta de relacionarse con el sonido, pero en conjunto plantean una invitación común: escuchar de otra manera.

Más que un concierto convencional, la presentación promete convertirse en una experiencia en la que el público deberá atender no sólo a lo que escucha, sino también a dónde surge el sonido, cómo se desplaza, qué imágenes evoca y de qué manera modifica la percepción del espacio.

Con esta propuesta, Ensemble Modern llevará al Festival Internacional Cervantino una pregunta que resume el espíritu del programa: ¿cómo percibimos el sonido cuando dejamos de entenderlo únicamente como algo que se escucha?

Foto: Especial.