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Escritores y poetas exigen revertir cambios en las convocatorias del Premio Jaime Sabines

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Acusan que las nuevas reglas reducen el alcance de los certámenes, imponen obligaciones ajenas al reconocimiento artístico y debilitan el legado internacional del poeta chiapaneco.

La decisión de reducir el alcance del Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines a un certamen de carácter nacional y del Premio Nacional de Poesía Rodulfo Figueroa a una convocatoria estatal provocó una respuesta inmediata de escritores, poetas, periodistas, traductores y promotores culturales, quienes demandaron a las autoridades de Chiapas revertir los cambios al considerar que representan un retroceso para la vida literaria del país.

En un pronunciamiento dirigido al Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas (Coneculta) y a los ayuntamientos de Tuxtla Gutiérrez y Cintalapa de Figueroa, los firmantes sostienen que restringir el alcance geográfico de ambos premios disminuye su prestigio y rompe con una tradición que durante décadas permitió la participación de autores de distintos países y regiones.

El caso del Premio Jaime Sabines concentra la mayor inconformidad. Fundado en 1988 como un reconocimiento de alcance internacional, el certamen había logrado consolidarse como uno de los espacios de mayor relevancia para la poesía en español. Para los inconformes, resulta contradictorio que, en el marco del centenario del nacimiento de Jaime Sabines, las autoridades hayan optado por reducir el horizonte de una convocatoria dedicada a un poeta cuya obra trascendió las fronteras nacionales.

Los firmantes advierten que limitar la participación únicamente a autores mexicanos implica renunciar al intercambio de voces provenientes de países como España, Argentina, Colombia o Cuba, cuya presencia enriquecía la competencia y ampliaba el diálogo de la poesía contemporánea en lengua española.

La inconformidad no se limita al cambio de categoría de los premios. El documento cuestiona la incorporación de cláusulas de "retribución social" obligatoria para los ganadores, al considerar que convierten un reconocimiento literario en una contraprestación laboral. El argumento recuerda que, en abril de 2026, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura eliminó disposiciones similares de sus principales certámenes después de las críticas del gremio, que sostuvo que un premio reconoce una obra ya realizada y no debe generar obligaciones adicionales para los autores.

Otro de los puntos señalados es la inclusión de cartas bajo protesta de decir verdad en las que los participantes deben declarar no contar con denuncias públicas o sanciones relacionadas con violencia de género. Los promoventes consideran que esa exigencia rebasa las atribuciones jurídicas de las instituciones culturales y vulnera principios básicos del debido proceso al establecer filtros de carácter moral ajenos a la naturaleza de un concurso literario.

También cuestionan la permanencia del envío exclusivamente físico de los trabajos, al considerar que esa medida limita la participación de autores y contradice criterios de sostenibilidad ambiental. En su lugar, proponen habilitar el registro digital para facilitar el acceso a los certámenes.

Como respuesta, la comunidad literaria presentó seis puntos petitorios: eliminar las cláusulas que consideran ambiguas o arbitrarias para valorar la conducta de los concursantes; retirar las obligaciones de retribución social; permitir el envío digital de las obras; devolver al Premio Jaime Sabines su carácter internacional; restituir el carácter nacional del Premio Rodulfo Figueroa; y crear una Cátedra Internacional Jaime Sabines de carácter permanente que fortalezca el estudio, la difusión y la proyección internacional de la obra del poeta chiapaneco.

El pronunciamiento sostiene que la movilización colectiva del sector cultural ha demostrado en otras ocasiones que las decisiones administrativas pueden modificarse cuando existe un consenso amplio entre creadores y especialistas. "Cuando la comunidad literaria se une de forma colectiva, la burocracia cultural cede", señala el documento.
La petición reúne decenas de firmas de figuras reconocidas de la literatura y el periodismo, entre ellas las de los poetas Mikeas Sánchez, María Rivera, José Ángel Leyva, Jorge Esquinca, Hernán Bravo Varela, Rogelio Guedea, Luis Armenta Malpica y Alí Calderón; además de periodistas, traductores, promotores culturales, artistas visuales y ganadores de ambos certámenes.

El conflicto abre un nuevo debate sobre el rumbo de las políticas culturales en México. Mientras las instituciones argumentan una mayor atención a la creación local, una parte significativa del gremio sostiene que fortalecer la producción regional no exige reducir el alcance de premios que, durante décadas, contribuyeron a proyectar el nombre de Chiapas y de Jaime Sabines en el ámbito internacional.

Foto: Especial.