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Museo Callejero: artistas jóvenes de Taxco exigen espacios para exhibir su trabajo ante la falta de apoyo institucional

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El colectivo busca un espacio permanente para promover el arte y ofrecer alternativas culturales a las nuevas generaciones.

Derek Badillo, integrante del proyecto Museo Callejero de Taxco, denuncia que autoridades municipales de Reglamentos han intentado retirar la iniciativa de distintos puntos del centro de la ciudad, pese a que desde enero reúne cada sábado a jóvenes creadores. El colectivo busca un espacio permanente para promover el arte y ofrecer alternativas culturales a las nuevas generaciones.

El proyecto Museo Callejero de Taxco, una iniciativa independiente que desde enero reúne a artistas, músicos y creadores jóvenes en el centro de Taxco, Guerrero, enfrenta obstáculos para continuar sus actividades debido a la falta de espacios autorizados y a los constantes intentos de las autoridades municipales por retirarlos de los lugares donde se instalan.

Badilloexplicó que la propuesta comenzó hace aproximadamente diez meses, cuando las mamparas colocadas alrededor del Zócalo de Taxco, durante los trabajos de remodelación, fueron aprovechadas para exhibir pinturas, dibujos y otras expresiones artísticas, además de organizar presentaciones musicales.

La respuesta, señaló, fue la incorporación de numerosos jóvenes, principalmente de entre 10 y 15 años, interesados en mostrar sus trabajos. Sin embargo, al concluir la remodelación, el colectivo perdió el espacio de exhibición y comenzó a trasladarse a distintos puntos del centro histórico. Desde entonces, sus integrantes han enfrentado la intervención de la Dirección de Reglamentos, cuyos funcionarios han intentado retirarlos de los lugares donde se instalan.

Badillo señaló que el Museo Callejero también funciona como una protesta para exigir espacios públicos destinados a la creación artística. Aunque han presentado escritos y solicitado audiencias con el presidente municipal, las respuestas de las áreas de Turismo y Cultura no se han traducido en un permiso permanente. Incluso, dijo, en ocasiones les han ofrecido ubicaciones alejadas o poco adecuadas para desarrollar sus actividades.

El integrante del colectivo también cuestionó el trato desigual hacia otras actividades comerciales en la vía pública, pues mientras se permite la instalación de numerosos puestos informales, una iniciativa cuyo propósito principal es cultural enfrenta restricciones constantes. Reconoció que algunos locatarios han manifestado inconformidad porque los artistas no pagan renta ni impuestos por ocupar esos espacios, pero insistió en que el proyecto necesita condiciones para desarrollarse.

La situación ha generado mayor preocupación entre los integrantes después de que, según relató Badillo, personal de Reglamentos acudía a distintos puntos para presionarlos y amenazarlos con retirarlos. La reciente detención del entonces director de esa área, señalado en informaciones periodísticas por su presunta participación en el secuestro del padre del presidente municipal y por posibles vínculos con la delincuencia organizada, modificó la percepción del colectivo sobre las actuaciones de esa dependencia. No obstante, Badillo afirmó que los intentos de desalojo continuaron y que este fin de semana volvieron a enfrentar esa situación.

El proyecto, explicó, no surgió con la actual administración. Durante tres gobiernos municipales han intentado conseguir respaldo institucional, con periodos breves en los que obtuvieron autorización para trabajar. En una de esas experiencias, que duró alrededor de cuatro o cinco meses, consiguieron caballetes, una carpa donada y apoyo de vecinos que les proporcionaban electricidad. Para Badillo, contar con un permiso facilita también la participación de otros artistas y artesanos con mayor trayectoria, quienes encuentran mejores condiciones para sumarse.

La intención es que el Museo Callejero se convierta en una plataforma para artistas de Taxco y de otras regiones de Guerrero, con prioridad para las nuevas generaciones. Además de exhibir y vender obra, el colectivo ha organizado talleres y busca ampliar sus actividades culturales si consigue un espacio estable.

Badillo considera que el proyecto representa una alternativa para acercar a niñas, niños y jóvenes al arte y alejarlos de contextos de violencia y delincuencia organizada. Por ello, cuestionó que una iniciativa que promueve la participación cultural de las juventudes tenga que sostenerse entre permisos intermitentes, cambios de ubicación y confrontaciones con las autoridades.

"Lo que más nos alienta es que se acerquen chavillos", expresó, al señalar que la presencia de jóvenes creadores es la principal razón por la que continúan organizándose cada sábado.

A casi un año de su creación, el Museo Callejero mantiene su exigencia de que el Ayuntamiento de Taxco reconozca la iniciativa y garantice un espacio público donde los artistas puedan exhibir su trabajo. La demanda pone sobre la mesa una discusión pendiente: si el gobierno municipal considera la cultura una herramienta para abrir oportunidades a las juventudes, debe traducir ese discurso en políticas concretas y espacios para quienes producen arte en la ciudad.

Foto: Especial.