Ximbo vuelve a 1996 para rapear con la memoria
A 30 años de sus primeros pasos en el Hip Hop, la rapera mexicana recupera su propia voz de los noventa en un sencillo que conecta pasado, identidad y presente dentro del universo de Flow Pantera.
Treinta años después de entrar en el Hip Hop, Ximbo vuelve al origen. No para reconstruirlo desde la nostalgia, sino para confrontarlo con la artista que es hoy. “1996”, su nuevo sencillo, recupera sonidos, recuerdos y hasta fragmentos de su propia voz de aquellos primeros años para convertirlos en materia de un rap que mira hacia atrás sin dejar de avanzar.
La canción forma parte de Bilora Bella, la vertiente contemplativa de Flow Pantera, universo artístico que Ximbo comenzó a desarrollar en 2024 y que ha crecido más allá de la música para incorporar visuales, publicaciones, libros y objetos narrativos.
Producido por DJ Ninja Uno, “1996” recupera una estética sonora vinculada con los años noventa y la transición hacia el Y2K, pero evita quedarse en la recreación de época. El recurso más significativo está en los samples de la voz de Ximbo durante sus primeros años en el Hip Hop: la artista de entonces dialoga con la de ahora, como si tres décadas de trayectoria pudieran encontrarse en una misma canción.
El sencillo fue presentado en vivo durante la celebración por sus 30 años de carrera, realizada en agosto de 2026 en el Foro Cultural Hilvana. Ahora llega a plataformas digitales como una pieza que convierte la memoria personal en relato colectivo y reivindica la permanencia de una cultura que también ha cambiado con quienes la han construido.
“1996” se inserta además en una narrativa mayor. Flow Pantera continúa su recorrido dividido en dos capítulos: Rayo y Centella, asociado con Flow Pantera 2, y Bilora Bella, correspondiente a Flow Pantera 3. Dos dimensiones que exploran, desde distintos registros, la fuerza y la contemplación, el combate y la espiritualidad, el pasado y el futuro.
En ese universo, regresar a 1996 no significa simplemente recordar cómo comenzó una carrera. Es recuperar las coordenadas de una identidad artística que se ha transformado durante tres décadas y preguntarse qué permanece cuando todo lo demás cambia.
Con “1996”, Ximbo convierte el aniversario en algo más que una celebración: una conversación entre sus distintas edades y una nueva manera de escribir la historia desde el presente.
Foto: Especial.