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Comunidad artística de Acapulco acusa abandono institucional y opacidad en Cultura

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Ante la reducción de La Nao y las denuncias sobre trabajo sin remuneración en espacios municipales, gestores y creadores plantean siete exigencias al Ayuntamiento porteño.

Integrantes de la comunidad artística y cultural independiente de Acapulco denunciaron presuntas irregularidades en el manejo de los recursos destinados a Cultura durante 2026, particularmente en torno al Festival Internacional La Nao, cuya realización fue reducida a tres días y con un presupuesto aproximado de dos millones de pesos, frente a los recursos originalmente contemplados para festivales municipales.

En un pronunciamiento público presentado este jueves ante artistas, gestores culturales y medios de comunicación, el sector exigió transparentar el destino de los 41 millones 76 mil 93.27 pesos aprobados para el programa presupuestario F-013, Fomento a la Cultura; realizar una auditoría integral, pagar los adeudos a trabajadores culturales y destituir a Christopher Brito Salgado, actual director de Cultura municipal.

La convocatoria fue encabezada por Rodolfo Soto Martínez, quien se presentó como ciudadano y artista teatral, sin atribuirse la representación formal del gremio. Explicó que el encuentro buscaba informar sobre el proceso presupuestal de La Nao y convocar a la comunidad artística a organizarse para defender los recursos públicos destinados a la cultura.

Durante su exposición, reconstruyó la secuencia de decisiones relacionadas con el festival, desde la aprobación presupuestal del 18 de febrero de 2026, cuando se asignaron 10 millones 441 mil 336 pesos para festivales, hasta los anuncios de reducción y las reuniones convocadas por el Ayuntamiento.

Uno de los principales cuestionamientos se dirigió a la falta de claridad sobre la distribución de esa partida, pues no existe un monto desglosado exclusivamente para el Festival de La Nao. En el mismo rubro se contemplan actividades como el Festival de Jazz y la Feria del Libro, además de otras propuestas cuya realización, según los denunciantes, no ha sido acreditada públicamente.

También señalaron irregularidades en la convocatoria municipal para artistas, al considerar que carece de una fecha de cierre y no transparenta los nombres de quienes evalúan los proyectos, los criterios de selección ni los resultados. Para la comunidad, esta falta de información impide conocer cómo se asignan los recursos públicos y bajo qué mecanismos se toman las decisiones.

Respecto a la reducción de La Nao, Soto cuestionó los cambios en las explicaciones oficiales, que inicialmente aludieron a dificultades financieras relacionadas con los huracanes y posteriormente a una deuda fiscal. Aseguró que, durante las reuniones con autoridades municipales, no se presentaron documentos oficiales que acreditaran la situación financiera expuesta ni se elaboraron minutas o acuerdos formales que permitieran conocer la postura de los participantes.

Añadió que la propuesta de reducir el festival de cinco a tres días se presentó en reuniones con convocatorias que calificó de excluyentes, algunas realizadas con menos de dos horas de anticipación. En ellas, sostuvo, tampoco se proporcionó información precisa sobre el presupuesto disponible.

La inconformidad se intensificó después de la décima octava sesión extraordinaria de Cabildo, celebrada el 4 de noviembre, en la que se aprobó un reordenamiento presupuestal superior a 58 millones de pesos. De acuerdo con el pronunciamiento, durante la sesión no se explicó qué ocurriría con los recursos del programa F-013 ni cuánto dinero sería retirado de las partidas destinadas a Cultura.

El documento sostiene que los 41 millones 76 mil 93.27 pesos aprobados para el programa representan 0.84 por ciento del presupuesto municipal y se distribuyen en diferentes conceptos: 10 millones 441 mil 336 pesos para festivales internacionales, de jazz, del libro y La Nao; 7 millones 786 mil 26.04 pesos para apoyo a la creación y emprendimientos culturales; 500 mil pesos para convenios interinstitucionales y 22 millones 848 mil 731.23 pesos para promover espacios y participación social.

A partir de estas cifras, los artistas exigieron conocer cuánto se ha ejercido, cuánto permanece comprometido y si hubo transferencias a otros rubros. Entre los programas y espacios sobre los que solicitaron información mencionaron la Casona de Juárez, los centros culturales, Plaza del Artista, Sembrarte, Tapeshtli, la Orquesta de Cámara, la Compañía Municipal de Danza Folclórica y el Taller Coreográfico.

Otro de los señalamientos centrales fue la presunta precarización y explotación laboral en la Plaza del Artista y el Epicentro Cultural. Según el pronunciamiento, artistas, creadores e intérpretes locales han sido convocados para cubrir actividades institucionales sin recibir remuneración, mientras existen partidas presupuestales asignadas a programas culturales cuyo ejercicio no se ha transparentado.

Por ello, exigieron la liberación de los pagos pendientes, contratos formales y tarifas dignas para quienes han prestado servicios en estos espacios y actividades municipales. También rechazaron que el trabajo gratuito de artistas y personal técnico se utilice para sostener la programación cultural del Ayuntamiento.

Entre las demandas figura la destitución inmediata de Christopher Brito Salgado como director de Cultura, a quien responsabilizan políticamente de la falta de información sobre el Festival de La Nao, la informalidad administrativa y las condiciones laborales denunciadas. Asimismo, solicitaron abrir un expediente ante el órgano de control interno para investigar posibles responsabilidades administrativas.

La comunidad también demandó la instauración inmediata del Consejo Municipal de Cultura, mediante una convocatoria pública, abierta, transparente e incluyente, con participación de artistas, creadores, colectivos, academias y gestores independientes. La intención es establecer un órgano ciudadano de deliberación y consulta que permita intervenir en las decisiones de política cultural y evitar que la programación y distribución presupuestal dependan de acuerdos discrecionales.

En relación con la convocatoria Somos Galeón, exigieron respetar los montos y honorarios originalmente pactados con los artistas locales seleccionados que decidan participar en la versión reducida del festival, mediante contratos claros y apegados a la ley. También solicitaron que la propuesta municipal no conserve el nombre de Festival Internacional La Nao, al considerar que las modificaciones presupuestales y organizativas desvirtúan el proyecto original.

Por último, el pronunciamiento plantea la instalación de una mesa de trabajo paritaria entre representantes de la comunidad cultural independiente, el Cabildo y la Secretaría de Bienestar, con el propósito de revisar el cierre presupuestal de 2026 y construir mecanismos que garanticen la asignación progresiva de recursos para 2027.

Los artistas insistieron en que la discusión no corresponde únicamente al gremio cultural, pues los recursos provienen de la recaudación municipal y, por tanto, su ejercicio debe ser de conocimiento público. También convocaron a la ciudadanía a sumarse al documento y acompañar las exigencias ante las autoridades.

"La cultura no es la caja chica ni la servidumbre de ninguna administración municipal", concluye el pronunciamiento de la comunidad artística y cultural independiente de Acapulco.

Foto: Miguel Benítez.