“La mejor defensa de la Cuarta Transformación es el dialogo con la ciudadanía”: Marco Antonio Adame
El aspirante a coordinador municipal de Morena señala que el partido debe recuperar sus principios, fortalecer sus comités seccionales y evitar que las disputas por candidaturas desplacen el proyecto de nación.
Con una trayectoria que comenzó en las movilizaciones obradoristas de 2006 y pasó por distintas etapas de la izquierda partidista y las luchas sociales en Guerrero, Marco Antonio Adame Bello busca convertirse en coordinador municipal de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Acapulco. Su propuesta, asegura, parte de la necesidad de reactivar la organización territorial de Morena, recuperar sus principios fundacionales y mantener una relación directa con la ciudadanía.
Fundador del movimiento en Guerrero, Adame Bello recuerda que su participación en el obradorismo comenzó con la primera candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador. Posteriormente, se integró al Comité Estatal en Defensa del Petróleo, coordinado por el maestro César Núñez, y participó en la organización de reuniones y consultas en distintas regiones del estado. También fue representante del llamado gobierno legítimo en Acapulco.
Su trayectoria política estuvo vinculada con las movilizaciones sociales y magisteriales, particularmente durante el conflicto por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y las protestas contra la reforma educativa. En ese contexto, rechazó una primera invitación para contender por Morena, debido a que participaba en la toma del Ayuntamiento de Acapulco, donde permaneció seis meses como parte de los acuerdos de la Asamblea Nacional Popular.
Más adelante, durante el proceso electoral de 2018, sus compañeros del Frente Magisterial y Popular por la Transformación de México lo impulsaron a participar políticamente. Tras el triunfo de Morena, se incorporó al gobierno municipal de Acapulco, encabezado entonces por Adela Román Ocampo, donde ocupó la Subsecretaría General de Asuntos Políticos, Sociales y Religiosos. Desde esa responsabilidad enfrentó algunos de los conflictos derivados de la pandemia, entre ellos las restricciones y tensiones con comerciantes y vendedores de playa.
Ahora, explica que su participación en la contienda por la coordinación municipal responde a un impulso colectivo y no a una aspiración personal. Su intención es llevar al debate interno las inconformidades que observa dentro del partido, especialmente la falta de actividad de los comités seccionales y las prácticas que, considera, se alejan de los principios de la Cuarta Transformación.
“Nos hemos asumido como defensores de la Cuarta Transformación y la mejor defensa que podemos hacer es hacer la crítica, hacer el señalamiento de lo que observamos”, sostiene.
Para Adame Bello, Morena ha crecido en afiliación y presencia territorial, pero ese crecimiento no necesariamente se ha traducido en organización. Considera que los comités deben recuperar su vida orgánica, reunirse periódicamente y contar con tareas concretas que los vinculen con las necesidades de sus comunidades.
En ese sentido, propone que la unidad partidista se construya alrededor del proyecto de nación y no de la disputa por candidaturas o posiciones políticas. Reconoce que existen diferencias entre los grupos que conviven en Morena, pero advierte que deben prevalecer la solidaridad y la fraternidad para evitar confrontaciones internas.
Sobre los cerca de cien aspirantes registrados para la coordinación municipal, considera que la convocatoria abierta representa una oportunidad de participación, aunque también obliga al partido a revisar cuidadosamente los perfiles. A su juicio, la selección debe tomar en cuenta la trayectoria, las aportaciones al movimiento y la solvencia moral y política de quienes buscan encabezar los trabajos, más allá de su popularidad, recursos económicos o exposición pública.
En cuanto a las prioridades para Acapulco, identifica los servicios públicos como una de las principales deudas de los gobiernos emanados de Morena. Aunque reconoce las dificultades que dejó el abandono de administraciones anteriores y los daños ocasionados por los huracanes, considera que todavía existen problemas que la población no ha visto resueltos.
“Si transitamos por la Costera vemos muchos socavones. Viene ya un periodo de mucha afluencia turística y pareciera que todavía, después del huracán Otis, la ciudad no está completamente funcional”, señala.
Agrega que el municipio debe concentrar sus esfuerzos en garantizar vialidades en buenas condiciones, alumbrado público, recolección de basura, agua potable y servicios eficientes. Para el aspirante, cumplir con estas responsabilidades cotidianas también significa defender el proyecto de transformación, pues es en la atención de las necesidades básicas donde la ciudadanía puede percibir sus resultados.
Respecto a los efectos del cambio climático y la vulnerabilidad de Acapulco ante fenómenos naturales, reconoce la importancia de las políticas ambientales y de los programas de recuperación de bosques y selvas. Sin embargo, considera necesario que los esfuerzos locales formen parte de una respuesta más amplia frente a los problemas ambientales.
Si obtiene la coordinación municipal, adelanta que una de sus primeras acciones será convocar a los comités seccionales y recorrer las distintas zonas de Acapulco para escuchar directamente a sus habitantes. Plantea realizar foros y encuentros que permitan conocer las necesidades y propuestas de la población, antes de formular políticas o tomar decisiones desde los órganos partidistas.
También establece como compromiso el cumplimiento de los principios del movimiento, entre ellos la austeridad, la transparencia y el respeto al pueblo. Retoma las consignas de no robar, no mentir y no traicionar, y sostiene que el presupuesto público debe destinarse a resolver las necesidades ciudadanas y no a financiar privilegios o gastos de representación.
Al hacer una autocrítica sobre la presencia de Morena en Acapulco, reconoce que, después de tres administraciones municipales, todavía existen sectores de la población que consideran que la transformación no ha llegado a la ciudad. Atribuye parte de esta percepción al rezago acumulado durante años, pero insiste en que el reto es revertirlo y lograr que la ciudadanía identifique cambios concretos en su vida cotidiana.
Por último, Adame Bello argumenta que su experiencia en las luchas sociales, su participación en la construcción de Morena y sus responsabilidades dentro de organizaciones sindicales y de la administración pública respaldan su aspiración. Recuerda su paso por la dirigencia del Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres, donde atendió problemáticas de 98 planteles en 75 municipios, así como su breve gestión al frente del Colegio de Bachilleres.
“Acapulco es otra cosa. Se necesita una solvencia política, moral, profesional y académica; alguien que sepa qué se tiene que hacer”, afirma.
Su planteamiento, concluye, es que la coordinación no se limite a una estructura partidista, sino que se convierta en un espacio de organización ciudadana capaz de escuchar, deliberar y construir propuestas para atender los problemas de Acapulco.
Foto: Miguel Benítez.