El Festival de Música de Morelia busca ser la “Salzburgo de América” sin perder su identidad mexicana
La organización reconoce que la procuración de fondos sigue siendo uno de sus principales desafíos, para reivindicar el legado de Miguel Bernal Jiménez
El Festival Internacional de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez busca consolidarse como uno de los principales encuentros de música de concierto en América Latina, con una aspiración que mira directamente a Europa: convertir a Morelia en la “Salzburgo de América”, pero desde una identidad propia y mexicana.
Durante la presentación del programa, la organización afirmó que actualmente el festival se encuentra entre los tres mejores de música de concierto de Latinoamérica y que aspira a continuar creciendo hasta alcanzar algún día la dimensión del Festival de Salzburgo.
“Convertir a Morelia en la Salzburgo de América” fue una de las ideas retomadas durante el encuentro con medios, aunque con una precisión: la intención no es replicar el modelo europeo, sino construir una versión propia “con nuestra mexicanidad”.
La apuesta ocurre además en un contexto en el que la percepción internacional de México representa uno de los temas que la organización considera relevantes. Frente a las dudas sobre la seguridad del país y del estado, se defendió la necesidad de mostrar también otras realidades y destacar la experiencia de quienes visitan Morelia.
La organización sostuvo que los artistas que han llegado a la ciudad han quedado sorprendidos por su arquitectura y ambiente, particularmente durante las actividades nocturnas. En ese sentido, planteó que la cultura puede funcionar como un puente frente a un escenario internacional marcado por conflictos y tensiones.
“Estamos pasando un tema complejo y el mundo también está pasando un tema complejo. Pero el arte es ese vínculo y esta herramienta que nos va a ayudar a estar mejor”, se señaló durante el encuentro.
Morelia como sala de conciertos
La organización destacó que distintos espacios públicos de Morelia y del estado han permitido desarrollar conciertos y que recintos que originalmente no fueron concebidos como salas de concierto pueden adquirir esa función durante el festival.
En el caso del Palacio Municipal, señalaron que el recinto forma parte de la programación en distintas ocasiones y que, además de resultar atractivo para los artistas, presenta condiciones acústicas favorables.
La estrategia permite que el festival no dependa exclusivamente de los grandes teatros y que la ciudad misma se convierta en parte de la experiencia musical.
La procuración de fondos, un desafío permanente
Uno de los los principales desafíos que enfrenta actualmente el Festival Internacional de Música de Morelia, la respuesta fue directa: la procuración de fondos.
“Todos los que hacemos cultura en este país” enfrentan ese reto, se reconoció, al tiempo que se destacó la participación de la iniciativa privada y de los tres niveles de gobierno.
La declaración pone sobre la mesa una de las dificultades estructurales para los festivales culturales: sostener una programación internacional de alto nivel requiere una combinación de recursos públicos y privados, particularmente cuando se busca mantener una oferta artística capaz de competir en el ámbito latinoamericano.
Bernal Jiménez, más allá del nombre
El legado de Miguel Bernal Jiménez tendrá una presencia directa en esta edición. En la inauguración se incluirá la Suite del Chueco, ballet compuesto por Bernal Jiménez, interpretado en su parte orquestal por la Orquesta Sinfónica Nacional.
La dirección estará a cargo de Ludwig Carrasco, director moreliano al frente de la agrupación.
El festival también se vinculará con un ciclo dedicado a los 70 años de la muerte de Bernal Jiménez, que permitirá revisar distintas facetas de su trayectoria: compositor, pedagogo, director de orquestas y coros y musicólogo.
La organización destacó que el compositor dejó más de 252 obras y murió a los 46 años. Su influencia, añadió, también puede rastrearse en varias generaciones de músicos formados bajo su enseñanza, entre ellos Delfino Madrigal, Alfonso Vega Núñez, Carreño y Bonifacio Rojas.
Así, el homenaje no pretende reducir a Bernal Jiménez a un nombre asociado al festival, sino recuperar una trayectoria que la organización considera fundamental para entender la tradición musical de Michoacán y su proyección hacia otras latitudes.
Foto: Especial.